3 julio 2017 Embarazo

La importancia de detectar a tiempo las infecciones

En el siguiente artículo nos referiremos a todo lo que debes saber acerca de las diferentes infecciones urinarias que podrás sufrir en el embarazo. En primer lugar señalaremos que cuando hablamos de infecciones urinarias no se refiere únicamente a problemas en la vejiga y a los síntomas frecuentes, existen otros aspectos que se deberán tener presente.

Se puede tener una infección en cualquier parte de las vías urinarias, algunas comienzan a verse en los riñones, sitio donde se produce la orina y se va desplazando a los conductos o úteres hasta llegar a la vejiga. También se podría presentar una infección en la uretra (conducto que se encarga de transportar la orina hacia el exterior del organismo).

Generalmente las infecciones se provocan cuando las bacterias de la piel, vagina o recto ingresan en la uretra y se empiezan a desplazar hacia arriba.

Existen diferentes tipos de infecciones en las vías urinarias.

Diferentes tipos de infecciones

Existen diferentes tipos de infecciones en las vías urinarias. Dentro de las más comunes encontraremos la infección en la vejiga o cistitis. En estos casos las bacterias que provocan la infección se quedarán en la vejiga y en ese lugar se comenzarán a multiplicar generando inflamación y los síntomas típicos de este problema.

También se podría dar una infección en los riñones o pielonefritis, una complicación médica que puede ser compleja en el embarazo. Esta infección se podrá extender hasta la corriente sanguínea siendo bastante peligroso.

Tener una infección en los riñones podría tener consecuencias en la salud del bebé, incrementando las posibilidades de tener un parto prematuro o un bebé con bajo peso al nacer. En muchos casos este tipo de infección se relaciona con el riesgo de tener muerte fetal o muerte al nacer el pequeño. Para poder detectar el problema seguramente el médico pedirá diferentes análisis de orina durante la gestación

Cabe la pena mencionar que no existe una relación directa entre el embarazo y las posibilidades de contraer cistitis, si bien no se realizaron muchos estudios al respecto se puede decir que las investigaciones que existen no indican que estar embarazada te haga más propensa a tener bacteriana asintomática, pero si existen algunos trabajos en los que se puede ver que el embarazo incrementa el riesgo de desarrollar una infección en los riñones.

Esto sucede ya que en la gestación el alto nivel de progesterona provoca que se relaje el tono muscular de los uréteres y esto dilata y hace más lento el flujo de la orina. La vejiga también pierde tono muscular y es complicado que se pueda vaciar por completo las orinas y se vuelve más frecuente el reflujo, esto provoca que parte de la orina vuelva subir por los uréteres hacia los riñones.

Si la orina tarda más en pasar por las vías urinarias se podrán multiplicar las bacterias y, al subir a los riñones, se podría dar la infección.

Vía | Cuidate plus
Foto | Pixabay – Anniepan

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