30 marzo 2017 Recién Nacido

Una etapa de adaptación al entorno

Los primeros 1000 días de vida de nuestro bebé son realmente importantes, en ellos ocurren grandes cambios que serán influyentes para el resto de la vida. Hoy nos referiremos al por qué eso mil primeros días son tan relevantes para su salud.

Los seres humanos tenemos la capacidad de adaptarnos a nuestro entorno, este proceso de adaptación comienza desde el nacimiento, gracias a esta capacidad podemos sobrevivir a los distintos entornos.

Sabemos también que son muchas las condiciones del entorno que van cambiando de una generación a otra, en este aspecto la genética también ocupa un importante papel. Algunos seres humanos, con ciertos genes, tienen la capacidad de adaptarse a su entorno, lo que los ayudará a transmitir sus genes a sus descendientes.

En los primeros meses el organismo tiene que aprender a entender las características del entorno.

Además, los individuos pueden tener algunas variaciones en el ADN, generando que sea diferente del heredado de los padres, a esto se denomina mutaciones. En algunos casos esto se convierte en una ventaja para poderse adaptar al entorno con más facilidad, si existen desventajas irán desapareciendo solas en la mayoría de los casos.

El proceso de adaptación de los seres humanos respecto a la velocidad con que cambia el entorno es mucho más lenta. Son muy pocos los cambios que han tenido las personas en los últimos 100 mil años.

En los primeros 1000 días de vida la capacidad de adaptación se encuentra al máximo. Este lapso de tiempo incluye la gestación hasta finalizar los dos primero años de vida. Al pasar los 24 meses la capacidad de adaptación comienza a disminuir lentamente.

Muchos consideran que en estos primeros meses el organismo tiene que aprender a entender las características del entorno y así poder desarrollarse de la mejor manera posible, adquiriendo distintas herramientas que la especie fue tomando en la evolución.

Podemos considerar distintos aspectos que se definirán en la etapa inicial de la vida: inmunología, metabolismo y emociones. Estos tres aspectos se comunican entre si para poder generar una adaptación al entorno.

Sabemos que las emociones son las respuestas psicológicas básicas, se dan de manera inconsciente, se desencadenan y se van modificando sin una intervencion de la razón En lo que se refiere a la inmunología debemos señalar que no es igual crecer en un ambiente aséptico que en uno lleno de parásitos y gérmenes, en estos casos la modulación de las defensas deberá ser diferente, incluso dependerá del tipo de parásitos y gérmenes.

Para una correcta programación metabólica la alimentación de los padres antes y durante el embarazo y en los primeros años de vida del niño es muy importante, la alimentación influirá de manera clara en el metabolismo que se tendrá por toda la vida.

Vía | Mi pediatra online
Foto | Pixabay – Feeloona

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