9 julio 2010 Embarazo, Salud

hipotiroidismo y embarazo

Ya hablamos hace unos días de la importancia que tiene vigilar la glándula tiroides, especialmente, durante el embarazo. Debido a que su funcionamiento se ve alterado durante los meses de la gestación no es del todo extraño que se puedan presentar algunos problemas relacionados con ella, incluso aunque con anterioridad no los hayamos padecido.

Uno de esos casos puede ser el hipertiroidismo, es decir, el exceso en la producción de las hormonas tiroideas. Pero también se puede producir el caso contrario. El hipotiroidismo se caracteriza en la considerable disminución de hormonas producidas por la glándula tiroides, también en este caso es necesario el diagnóstico y tomar las medidas oportunas a fin de no dañar al bebé.

Las mujeres que padecen hipotiroidismo, a menudo, no se dan cuenta ya que los síntomas pueden quedar solapados con los propios del embarazo. Cansancio, aumento de peso, piel seca, lentitud al hablar, calambres musculares, estreñimiento, hinchazón en el rostro y caída del cabello pueden ser algunos de los síntomas generales de esta enfermedad. Para diagnosticarlo, de forma precisa, lo mejor es una analítica de sangre en la que se van a valorar los niveles de las hormonas.

Generalmente el hipotiroidismo se padece, sobre todo, por falta de yodo y si existen antecedentes familiares. Una vez es diagnosticado se trata mediante una terapia de reemplazo de la hormona de la tiroides. El tratamiento es seguro y necesario para ambos, tanto para la madre como para el bebé. De no ser tratada correctamente existen riesgos de interrupción del embarazo durante el primer trimestre, parto prematuro o tensión arterial alta en la madre.

Vía | Babysitio
Foto | La medicina general

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  1. Bitacoras.com 9 julio 2010

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