1 marzo 2016 Padres y madres

gestion de emociones y familia

Un estudio realizado en la Universidad de Tampere, en Finlandia, ha puesto de manifiesto que el embarazo y el primer año de vida de nuestro bebé, pueden ser determinantes a la hora de saber como nuestro peque va a gestionar sus emociones en el futuro, el tipo de familia en la que se desarrolla, durante este tiempo, será vital para su vida emocional los años restantes.

De esta forma, la conocida “crianza de apego”, que se limita a la relación emocional entre madre e hijo, también se extendería al resto de la familia, conformando un todo dentro del crecimiento y gestión de las emociones para el bebé.

Para llegar a estas conclusiones se estudiaron a 79 niños que ya contaban con 10 años y que pertenecían a diferentes tipos de familias. Se empleó una técnica llamada Paradigma Dot-Probe, en la que se les enseñan una serie de imágenes (en esta ocasión caras felices y positivas, y caras enojadas o amenazantes) a distintas velocidades, lo que hace que se pueda medir el grado de atención que ofrecen estos niños de forma, en la mayoría de casos, inconsciente.

Aquellos niños que vivían en familias donde ambos progenitores se llevaban bien y mantenían una estrecha relación con el bebé, prestaban mayor atención a los gestos amenazantes, aunque segundos después lograban desconectar de ellos. Lo que significa que son capaces de sentir lo que sienten los demás pero, al mismo tiempo, regular sus emociones de forma positiva.

En cambio, los niños que vivían con unos padres que no tenían buena relación y existía poco afecto en el ambiente familiar, centraron primero su atención en los estímulos negativos para, automáticamente alejarse de ellos, pero sin desengancharse, como si se tratara de una evasión pero sin solucionarlo.

Por último, aquellos niños que vivían en un ambiente donde los padres nos sabían poner límites a los hijos o se sentían desconfiados sobre su papel educativo y emocional, no sólo centraban su atención en las imágenes negativas, si no que la mantenían largo tiempo. Es decir, se quedaban atascados, sin poder resolver, las experiencias negativas.

Vía | Tendencias 21
Foto | Pixabay – PublicDomainPictures

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