15 octubre 2015 Embarazo, Salud

fetoscopia y riesgos

La fetoscopia es una técnica quirúrgica que consiste en la intervención de distintas patologías y problemas que se puedan presentar a lo largo de la gestación y que, necesariamente, han de ser eliminadas o resueltas antes del nacimiento.

Esta técnica es totalmente segura para la madre y para el bebé, por regla general, este riesgo es mínimo. De todos modos es necesario tener en cuenta que cualquier manipulación durante la gestación y desarrollo del bebé, necesariamente, puede conllevar algunos problemas. Pero ¿cuáles son los más comunes?

Los problemas a los que se puede enfrentar nuestro bebé ante una fetoscopia son los siguientes:

  • Rotura de la placenta. La membrana que recubre a nuestro bebé a lo largo de todo el embarazo es un lugar seguro en el que flota protegido por el líquido amniótico. Sin embargo puede ocurrir que se rompa antes de hora. De todos modos el porcentaje es sólo de un 5 a un 10 por ciento.
  • Parto prematuro. Entre un 10 y un 30 por ciento de los casos se puede producir un parto prematuro, es decir, antes de la semana 32.
  • Aborto. El riesgo está entre un 5 y un 10 por ciento.
  • Desprendimiento de placenta. Sólo un 1 por ciento de los casos presentan este riesgo.

Aunque la fetoscopia es una técnica totalmente novedosa, la primera intervención dentro del útero materno se remonta a 1963 cuando un doctor de Nueva Zelanda realizó un primer ensayo. Entonces los riesgos eran mucho mayores ya que se realizaba con una incisión en el mismo útero, técnica que, afortunadamente, ha ido evolucionando hasta conseguir una técnica mucho menos invasiva y más segura para ambos, sobre todo para el bebé.

Vía | Consumer
Foto | Mdz

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