24 junio 2016 Noticias

Un bebé que logró vivir a pesar de los pronósticos

Hoy te contaremos una historia que nos emociona y nos hace reflexionar acerca de lo poderoso que puede llegar a ser el amor de los padres que nunca bajan los brazos. Hablaremos de Bentley, el pequeño que nació con su cerebro fuera del cráneo.

Los profesionales que atendieron al niño no le daban ninguna esperanza de vida, pero los padres quisieron tenerlo igualmente y el pequeño sobrevivió.

La historia comenzó cuando la madre del pequeño, Sierra Yoder, de Ohio (Estados Unidos) estaba embarazada de 22 semanas. En ese momento le informaron que su pequeño contaba con una malformación que irremediablemente acabaría con su vida. El pequeño que estaba aún en su vientre sufría de un defecto congénito denominado encefalocele.

Los profesionales que atendieron al niño no le daban ninguna esperanza de vida, pero los padres quisieron tenerlo igualmente y el pequeño sobrevivió.

A pesar de que el pronóstico de los médicos nunca fue muy alentador la pareja, al enterarse de la situación, decidió tenerlo. La mamá tuvo un embarazo normal y el bebé llegó al mundo. Gracias a su fortaleza interior pasó por tres grandes operaciones y con sus ocho meses de vida comenzará a realizar terapia física para su recuperación.

Desde el Hospital Infantil de Boston, el doctor John Meara, tomó la iniciativa de ayudar al pequeño y realizar una difícil intervención para colocar el cerebro del niño en su cabecita. Después de muchos estudios y con un molde impreso del cerebro del niño los médicos sometieron al bebé a tres operaciones, las que afortunadamente fueron muy exitosas.

Hasta la actualidad no se sabrá si quedarán secuelas, ya que en muchos casos de bebés que nacieron con esta enfermedad presentan retrasos en el crecimiento y problemas en su visión. El pequeño continuará con su repetición.

¿Qué es la enfermedad de encefalocele?

El término encefalocele procede del griego, en español ‘cerebro’ / ‘hernia’. Se trata de una enfermedad congénita rara, en ella un divertículo del tejido cerebral y de las meninges sobresalen a través de los defectos que aparecen en la bóveda craneana, sería un defecto del cerebro en el cual el revestimiento y el líquido protector queda afuera, formando una protuberancia en la parte occipital o en la región sincipital o frontal.

Puede dividirse en hidroencefalocele (cuando unicamente se protruyen el ventrículo) y meningohidroencefalocele (en el caso de que se protruyan además las meninges). Esta enfermedad deriva de una fallo en el cierre del tubo neural en la etapa del desarrollo embrionario, por lo que en algunos casos también se denomina cráneo bífido.

Generalmente tiene lugar en la cuarta semana de la gestación, si bien no se conoce con exactitud los motivos que lo provocan muchos señalan que se podría asocial a una deficiencia materna en los niveles de ácido fólico en la gestación, o algún traumatismo que puede provocar hernias.

Entre las manifestaciones clínicas más comunes se puede ver: retraso mental, diferentes crisis convulsivas, microencefalia (cabeza de tamaño menor a lo normal). Además se pueden presentar problemas auditivos y visuales.

Vía | Stat News
Foto | Flickr – Griselda Ramirez

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