16 octubre 2017 Embarazo, Salud

envejecimiento y prematuro

El que un bebé se adelante al momento de su nacimiento, sin haber completado totalmente el proceso de gestación, suele traer diversos problemas de salud que, afortunadamente, se van solucionando a lo largo del desarrollo. Gracias a los avances médicos y científicos, estos bebés, que tenían mucha prisa por salir al mundo, suelen remontar con total normalidad esos pequeños contratiempos que aparecen ante la falta de maduración.

Y es que no podemos obviar que todo el proceso de formación de nuestros órganos se realiza durante esos nueve meses, siendo los dos últimos los fundamentales para que el proceso se consolide. Uno de los órganos que más puede verse afectado, ante un nacimiento prematuro, es el cerebro. Según una última investigación, el cerebro de los niños prematuros podría envejecer mucho antes que los que cumplen con la totalidad del embarazo.

Los dos últimos meses de embarazo son fundamentales para el cerebro

Debido a distintos problemas de salud materna, imprevistos que aparezcan de repente o esos enigmas que nos sigue presentando la naturaleza humana, el momento del nacimiento puede adelantarse antes de terminar su proceso total que son 40 semanas. Se considera como parto prematuro aquel que se produce antes de la semana 34 de gestación, siendo las últimas las que completan y consolidan la formación cerebral.

El cerebro humano es un órgano perfecto y el único que es capaz de seguir desarrollándose hasta años después del nacimiento. Sin embargo, los dos últimos meses del embarazo son los más decisivos a la hora de establecer una perfecta conexión entre todo ese sistema neuronal que nos va acompañar el resto de nuestros días. Por eso un grupo de científicos, ha querido ahondar en las consecuencias que puede ocasionar un nacimiento prematuro en el cerebro del bebé.

perdida de memoria

Mayor envejecimiento en la parte de la emoción y la memoria

Para llevar a cabo esta investigación, los científicos tomaron un grupo de 328 adultos que habían nacido antes de la semana 33 de embarazo y se les comparó a otro grupo cuyo nacimiento había sido normal y en su momento justo. A ambos grupos se les realizaron resonancias magnéticas en dos ocasiones: cuando tenían 19 años y, después, al cumplir los 30. Al cotejar ambos resultados, se comprobó que aquellos que habían nacido antes de tiempo tenían menos materia gris, es decir, una menor cantidad de cuerpos neuronales, algo que se relaciona con el envejecimiento del cerebro.

Pero algo que sorprendió a los investigadores fue que este envejecimiento no se producía de igual forma en todas las zonas cerebrales. Las más afectadas eran aquellas que estaban relacionadas con el procesamiento de los estímulos emocionales y la memoria. A partir de este descubrimiento se abren nuevas vías para intentar estrechar los cercos de ciertas enfermedades, como es el Alzheimer u otras relacionadas con las emociones, y cuya aparición sigue siendo un misterio.

Vía | Urbantecno
Fotos | Liga de la leche y Sm tech

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *