30 agosto 2016 Embarazo

La importancia de tener un peso adecuado

En el siguiente artículo te contaremos acerca de cómo influye la alimentación en la fertilidad. En diferentes oportunidades nos hemos referido al problema de la obesidad, una de las causas de la infertilidad (tanto en mujeres como en hombres). Si quieres mejorar las posibilidades de quedar embarazada debes tener un peso saludable y llevar adelante una dieta que sea variada.

Se estima que la obesidad es uno de los grandes problemas salud del siglo que vivimos, son muchas las persona que sufren de un marcado sobrepeso o, en una pareja, uno de los dos son obesos.

Esto puede ser una de las causas de infertilidad (en hombres y en mujeres), por eso, si se va a comenzar un tratamiento de reproducción asistida se debería acompañar de una correcta dieta que permite alcanzar el peso adecuado.

Riesgos obstétricos de mujeres con obesidad

Las mujeres que sufren de obesidad o sobrepeso pueden tener más complicaciones en el embarazo, en el parto e, incluso, después de parir, riesgos que afectan también al bebé. Entre los riesgos más frecuentes encontramos un porcentaje mayor de muerte fetal, incremento en las posibilidades del parto prematuro, incremento en las enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II en el bebé (problema que también puede aparecer en su adolescencia).

Se estima que la obesidad es uno de los grandes problemas salud del siglo que vivimos.

Muchos de esos problemas, provocados por la obesidad y el sobrepeso, se pueden evitar llevando una dieta equilibrada, sana y con altos contenidos de vitaminas. Los expertos en la materia aconsejan que para alcanzar mayores posibilidades de embarazo las mujeres deberían contar un un IMC (índice de masa corporal) de entre 18,5 y 24,9.

Pautas para la dieta saludable

Una dieta saludable debe incluir altos porcentajes de vitaminas.

Si la dieta no cuenta la cantidad suficiente de vitamina A se podrá generar una degeneración y una cantidad menor de espermatozoides. Una buena medida es consumir alimentos con su precursor: el caroteno.

La vitamina B ayuda a la formación del sistema nervioso del bebé y conseguir un equilibrio hormonal. Si no se tiene la suficiente cantidad de esta vitamina se puede provocar un exceso de estrógeno, lo que dificulta la fertilidad.

Con respecto a la Vitamina C podemos decirte que es la que ayuda a mejorar la inmunidad, la calidad del semen además de conservar la salud ovárica de la mujer, lo que reduce el riesgo de infertilidad en ambos sexos. Las frutas de tipo cítricos son ricas en antioxidantes, por esa razón disminuyen el impacto que genera el estrés en las hormonas lo que genera problemas en la erección de los hombres.

Para tener una buena cantidad de Vitamina D será necesario la exposición al sol (siempre con moderación y responsabilidad), esta vitamina se relaciona a la correcta secreción de insulina, la ovulación y la mayor posibilidad de conseguir un embarazo después de la fecundación in vitro.

En toda dieta sana y equilibrada se deberá consumir frutos secos y semillas, las mismas contienen grasas saludables, nutrientes como el zinc, silenio y vitamina E. Estos nutrientes permiten una buena producción de hormonas sexuales y espermatozoides, además de prevenir la depresión y la ansiedad.

Vía | Clarín
Foto | Flickr – Mario Emiliano

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