1 mayo 2011 Noticias, Opinión

Escolarizar desde el nacimiento, la conciliación según el Gobierno
Leo estupefacta en Bebés y más que Valeriano Gómez, Ministro de Trabajo ha declarado en rueda de prensa que, Si tuviera que elegir una sola medida por encima de todas las demás para estimular la igualdad y, al mismo tiempo, la eficiencia de una economía, la capacidad, la producción y la riqueza a medio y largo plazo, esa sería que todos los chicos pudieran estar escolarizados inmediatamente después de su nacimiento.

No pongo en duda la fuente, por descontado, pero he pensado que tenía que estar sacado de contexto o tratarse de un error y he estado un rato leyendo prensa. Pero no, Mireia Long no se equivoca, este señor considera que, Nos queda una gran asignatura en materia de conciliación y es extender definitivamente el nivel de escolarización en el período entre 0 y 3 años y añade, “Ésta es o debería ser el centro de las futuras políticas de igualdad y conciliación en España durante los próximos años”. En la punta de mis dedos queda congelada la respuesta automática a este personaje por educación y respeto a los que nos leeís.

Señor Gómez una guardería es un lugar donde dejar a un bebé al cuidado de un profesional, en la inmensa mayoría de los casos, por necesidad. Unos padres se ven obligados por no poder prescindir de un sueldo, miserables por cierto en muchas ocasiones. Otros padres no pueden permitirse arriesgar su puesto de trabajo o su carrera profesional con una baja prolongada. En muy pocos casos los padres prefieren dejar al niño en la guardería que quedarse en casa cuidando de él. Y muchos preferirían poder pagar a alguien que lo cuide en casa, antes que llevarle a las 8 de la mañana a un centro.

Por otro lado, un niño menor de tres años no tiene que aprender nada. Tiene que experimentar, vivir, estar con quien más le quiere, afianzar su desarrollo emocional y psicológico. No necesita saber leer ni contar, no necesita conocer los colores, aunque la mayoría los aprendan jugando. Tampoco necesita socializarse ni contagiarse de nada. Solo necesita a sus padres y, por mucho que le sorprenda, sus padres le necesitan a él.

Las mujeres no somos máquinas de hacer bebés. Ser madre no es un trámite que dure 9 meses, no consiste en parir y soltar al niño y ser padre no es poner la semillita. Si fuera así le aseguro que no tendría que temer por las pensiones. El embarazo y el parto solo son el comienzo de una relación que dura mucho tiempo.

¿Lo que le asusta es que las mamás recientes no coticemos? facilite usted la conciliación real. Esa que permite a una madre o un padre satisfacer las necesidades de su bebé, incluída la de tenerles, sin renunciar a su trabajo. Favorezca el teletrabajo, la promoción de esos padres cuando regresan de la baja o excedencia, los horarios flexibles y compatibles con el cónyuge y con las necesidades del niño. Trabaje usted por mejorar la economía del país y que consigamos tener sueldos que nos permitan vivir. Apoye a los emprendedores, el autotrabajo y las microempresas.

Soy una de las mamás afortunadas a las que nadie tiene que contar cual es la primera palabra de su hijo, cuando ha dado su primer paso o si le gusta más la papilla de pollo o de pescado. Colaboro como puedo en la economía familiar, aunque sea en una ínfima parte y también en la economía nacional pagando mis impuestos, eso sí sin derecho a recibir ayudas de ningún tipo. Me encantaría tener un trabajo más productivo que me ayude a desarrollar otras facetas de mi personalidad mientras cumplo con mi trabajo de madre, pero eso ustedes no lo contemplan. Hubiera sido estupendo no tener que elegir entre mis niños y mi trabajo, pero no pudo ser. Y a pesar de todo soy afortunada.

Por mucho que se empeñen el trabajo no es el fin, es el medio con el que poder vivir uno mismo y la familia. Un bebé no necesita que alguien le cuide mientras se vale por si mismo, necesita a sus padres. Una madre no necesita que alguien le quite de encima el estorbo con pañales, necesita que le ayuden a criarlo en condiciones, a asumir su responsabilidad como madre por mucho que lo haya elegido voluntariamente. Igualdad no es que mamá trabaje las mismas horas que papá, es posibilitarle que una vez reincorporada, no le pesen los años en casa.

No quiero entrar en política, me da lo mismo en que partido milite usted, pero eche usted un vistazo a los países de alrededor a los que tanto les gusta imitar en otras tonterías. Hay países de nuestro entorno que entienden lo que significa la conciliación y que en lugar de luchar por separar familias, apoyan en ellas su progreso.

¡Feliz Día de la Madre!

Foto | Intereconomía

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Comentarios

1 comentario
  • María

    Es que si todas las madres nos quedamos en casa no se aguanta el país por ningún lado, esto parece que nadie quiere entenderlo. Y que las afortunadas que nos quedamos en casa con nuestros hijos (me incluyo) lo hacemos a costa de un padre que no tiene esta opción. En nuestro caso lo aceptamos e intentamos que el fin de semana estén mucho con su padre y pasen tiempo de calidad, pero igualdad no es, por supuesto. A mí me gustaría poder hacer los dos media jornada y repartirnos a medias el cuidado de los dos niños, pero los trabajos a media jornada parece que no existen.

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  1. Supervivencia infantil 25 junio 2011

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