11 octubre 2017 Noticias, Salud

Escáner cerebral y autismo

El autismo sigue siendo ese gran enigma que acompaña la vida de muchos niños en el mundo. Aunque se encuentra totalmente normalizado dentro de la sociedad, todavía son muchos los misterios que lo rodean, no tanto cuando ya es manifiesto, sino en su forma de generarse. Lo que es indudable es que una detección a tiempo es la clave para conseguir mejorar la calidad de vida de estos niños, pudiendo proporcionarles los tratamientos y cuidados necesarios para ayudarles en su camino vital.

Precisamente en esa detección temprana se ha centrado un estudio realizado en la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, que ha comprobado como al realizar un escánear cerebral a los bebés de seis meses, es posible detectar si van a ser autistas.

Fundamental la detección temprana

Según los datos que se manejan, uno de cada 68 niños padece autismo. La mayoría de ellos fueron diagnosticados cuando contaban una edad avanzada en la infancia, difícilmente se puede detectar en los bebés ya que, todavía, no presentan los rasgos de comunicación necesarios que alertan de ello. Hasta ahora, no existía un componente físico que lo hiciera premonitorio, sin embargo con esta investigación será mucho más fácil detectarlo y ofrecer un tratamiento de conducta adecuado para mejorar su calidad de vida.

Para llevar a cabo esta investigación se escanearon los cerebros de 59 bebés mientras estaban dormidos. La mayoría de ellos presentaban un alto riesgo de padecer autismo debido a sus antecedentes familiares, especialmente aquellos que tenían hermanos mayores con este trastorno.

cerebro del bebé

Características cerebrales distintas

A partir de una técnica de estudio de las conexiones neuronales, se comprobó, aquellos que presentaban ciertas alteraciones en sus cerebros y que más tarde fueron cotejadas con los datos sanitarios de estos niños. De todos ellos, 11 fueron diagnosticados de autismo al cumplir los 2 años, precisamente aquellos que presentaban unas características distintas en su composición cerebral.

Los autores de esta investigación creen que es necesario seguir ahondando en este tema, no sólo en aquellos bebés que presentan mayor riesgo debido a antecedentes familiares, sino incluso en los que no los tienen. Una detección temprana es fundamental para ayudarles a vivir mejor.

Vía | El diario
Fotos | El telégrafo y Baby sitio

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