9 diciembre 2017 Noticias, Parto

epidural y proceso del parto

Evitar los dolores que produce el parto es posible gracias a la anestesia epidural. Es así como se consigue estar plenamente consciente, atendiendo a los deseos de tu bebé a la hora de llegar al mundo, y disfrutando de esa hermosa experiencia sin sentir el sufrimiento que ella produce. Pero lo que parece todo un cúmulo de ventajas, también ofrece alguna desventaja, al menos según algunos informes médicos.

Una de ellas era que la epidural frenaba el proceso del parto, además ofrecía un mayor riesgo de cesáreas, sin embargo, y después de realizar un estudio entre 400 parturientas, se ha comprobado que no es así.

La epidural y un placebo salino sin diferencias

Se trata de un estudio realizado por investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, Estados Unidos, y se llevó a cabo entre marzo y septiembre de 2015. Para ello eligieron a 400 mujeres embarazadas a las que se les dividió en dos grupos, todas ellas estaban sanas y era su primera experiencia como madres.

Llegado el momento del parto, a uno de los grupos se les administró la anestesia epidural y al otro grupo un placebo salino. La novedad, y para que resultara mucho más fiable y el equipo médico no pudiera influir, es que ni la parturienta ni los sanitarios que la atendían sabían el tipo de analgésico que se le había administrado.

anestesia epidural investigacion

Se necesitan más investigaciones y con mayor número de embarazadas

Tras el alumbramiento, cotejaron todos los datos con respecto al proceso, en especial a la duración del mismo. Es así como pudieron verificar que el momento de la expulsión era similar en los dos grupos: 52 minutos para las que recibieron la epidural, y 51 minutos para las del placebo. En cuanto a la tasa de parto vaginal espontáneo, tampoco existieron grandes diferencias: 193 para la epidural, y 198 para la solución salina.

Sin embargo, los investigadores quieren remarcar que todavía se necesitan muchos más estudios en torno a este tema, ya que se realizó en un número muy pequeño de mujeres, además la investigación se centró en la última fase del parto, lo que podría llevar a variaciones si se extendiera a todo el proceso.

Vía | Webconsultas
Fotos | Mamateta y National pain report

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