2 junio 2016 Salud

Genetica: hemofilia

La genética es fundamental para el desarrollo de ciertas enfermedades. Algunas de ellas se pueden desarrollar y otras, en cambio, sólo sirven de vehículo para que aparezcan en nuestros descendientes. Este tipo de enfermedades, en la mayoría de los casos, son las conocidas como enfermedades raras, es decir, aquellas que aparecen en un número limitado de seres humanos y que, por desgracia, apenas han sido investigadas para encontrar una solución.

Entre este tipo de enfermedades se encuentra la Hemofilia. Está vinculada con la sangre y su incapacidad para coagularse debido a la carencia de una sustancia fundamental para ello. Según los datos recopilados, se da más en los hombres que en las mujeres ya que está ligado al cromosoma X.

Debido a la falta de esas sustancias para coagular la sangre, la hemofilia resulta especialmente peligrosa cuando se producen heridas, mucho más si son internas. Es necesario tener bien controlados a los niños y enseñarles a avisar a los adultos responsables de su cuidado en el momento se presente cualquier herida o hemorragia.

La hemofilia se divide en dos tipos generales: la hemofilia A o hemofilia clásica; y la hemofilia B, que también se conoce como enfermedad de Christmas. Ambos casos presentan síntomas muy parecidos: hemorragias espontáneas, que pueden producirse o no por algún golpe; también hematomas grandes; rigidez en los músculos y las articulaciones; en los casos más graves pudiendo provocar la muerte.

Afortunadamente existe un tratamiento eficaz para tener controlada la enfermedad. Se trata de unas inyecciones intravenosas que aplican ese factor del que carece la sangre para conseguir la coagulación y así evitar problemas. Cuanto antes se empiece con este tratamiento, mucho mejor, ya que así se evita dolor y daño en las articulaciones, músculos y otros órganos.

Vía | Genagen
Foto | Hemofilia News

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *