26 septiembre 2012 Fertilidad, Padres y madres

Más de la mitad de los encuestados cree que en ciertos casos debería practicarse

Aunque parezca un título un tanto escabroso, la verdad es que en Estados Unidos se han tomado muy en serio el tema de la posibilidad de concebir bebés cuyos padres han muerto. Para tantear el terreno, quien sabe si como primer paso para saber el latir de la gente ante posibles prácticas futuras, investigadores de la Universidad de Harvard han lanzado esta pregunta a los ciudadanos.

Las conclusiones de las respuestas no hacen que la balanza se incline exageradamente hacia ningún lado ya que prácticamente el cincuenta por ciento de los encuestados permitiría esta práctica pero aún lo verían mejor si el difunto hubiese manifestado su consentimiento.

Estas prácticas ya son posibles en la actualidad. Muchas son las personas que antes de recibir tratamientos duros contra el cáncer decide extraer óvulos o muestras de semen por si en un futuro desean ser padres o madres. Desafortunadamente en algunos casos los pacientes enfermos mueren y sus respectivas parejas deciden utilizar las muestras para tener un hijo.

Normalmente este tipo de prácticas suele utilizarse más frecuentemente entre mujeres que tras perder a su pareja utilizan las muestras que este les dejó. Ha habido casos en el que tras la defunción de mujeres los familiares han pedido que se les extraigan ovocitos para en un futuro fecundarlos, pero esto no suele ser muy frecuente.

En el año 2008 una familia solicitó esta práctica tras la muerte pero los doctores se negaron a hacerlo. De hecho, esta práctica (la extracción de ovocitos a mujeres fallecidas) la rechazaban un 35,9 por ciento de las mujeres encuestadas. Está claro que la ciencia está preparada para hacer realidad la concepción de bebés tras la muerte pero ante tal dilema ético tendremos que preguntarnos ¿está nuestra moralidad preparada?.

Vía | El Mundo
Foto | Flickr-Bradbrundage

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  1. Bitacoras.com 27 septiembre 2012

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