31 octubre 2009 Consejos, Opinión, Padres y madres

pareja

Entre tantas quejas que de repente nos aparecen esta la típica: ‘No colabora en las tareas domesticas’. Una cosa es que el médico te recomiende caminar y otra que llegues de trabajar y tengas que ponerte a planchar. Acuérdate que él se planchaba muy bien las camisas cuando vivía solo y tenía las primeras citas. No debes entrar en reproches, pero no debes ceder con las tareas domesticas y más si estas implican mover o levantar cosas pesadas. El día de mañana habrá una criatura a la que deben dedicarse por entero y él deberá alimentarlo también. Por eso, pídele, siempre con cariño y respeto que te ayude en algo más que sacar la basura a la vereda.

Un nuevo fantasma ha aparecido, si… aunque no lo creas, sientes que tu suegra quiere meterse en tu casa.
Y también tu madre, y la vecina, y la compañera de trabajo. Claro, pero no son tu suegra. Es que medio mundo va a querer meterse en tu casa a ayudar o a ver al bebé. Debes tratar de hacer entender al entorno que esos primeros días junto con el recién nacido son impagables y que quieren estar solos con tu pareja. Y para eso, él es el mejor aliado. Si lo comprende, participará con más energía en el cuidado de los dos. Aunque su madre sea un encanto y cocine como los ángeles no es el momento de que venga a cuidar de su hijo… ya hay otro chiquito en la familia.

Fuente | Para Ti Mamá

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