2 enero 2009 Compras, Consejos, Nutrición, Seguridad

TronaactivaJanéA partir de los ocho o nueve meses, el bebé se mantiene sentado y ya toma papillas. La trona facilitará a los padres la alimentación del bebé, además de incorporarle a la vida familiar, permitiendo que esté a la altura de los demás en la mesa.

En el mercado hay infinidad de modelos, desde los más voluminosos y con varias funciones, hasta tronas de viaje que se pliegan como un maletin y no ocupan espacio. La de la foto es la trona activa de Jané, al principio se utiliza como una trona normal, convirtiéndose, cuando crece el niño, en mesa y silla independientes.

Debemos tener en cuenta que debe ser muy estable y las patas deben quedar apoyadas con firmeza en el suelo. En el caso de las de viaje, deben ajustarse perfectamente al asiento sobre el que se colocan.

La silla tiene que llevar correa de sujección entre las piernas y cinturón de seguridad para evitar que el niño se escurra. Es conveniente que la bandeja y la tela del asiento sean lavables, ya que no aguantarán mucho tiempo limpias.

La elección dependerá primero del espacio del que dispongaís y despues de vuestro gusto, pero no olvideís que es importante que el bebé esté cómodo, la utilizará durante mucho tiempo.

Vía | Ser Padres

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