2 marzo 2016 Embarazo

ropa embarazo en la oficina

Estar embarazada no significa estar enferma ni impedida para seguir con tu vida normal. Es cierto que, especialmente en la recta final, te encontrarás más pesada y con más limitaciones a la hora del movimiento, pero ni siquiera eso debe suponer una barrera para que, por ejemplo, sigas con tus tareas laborales, siempre que no supongan ningún riesgo ni para tu salud, ni para la del bebé.

A lo largo del embarazo tendrás que ir cambiando tu vestimenta, haciéndola más holgada para que quepa tu tripa y te sientas más cómoda. Si trabajas como ejecutiva o en una oficina, y no necesariamente tienes que llevar uniforme, hoy te vamos a dar algunos consejos que te pueden servir para que vayas cómoda y elegante, sin necesidad de tener que gastarte mucho dinero.

Durante el primer trimestre, posiblemente, no tendrás que cambiar tu armario. Los primeros meses apenas notarás que crece tu barriga, así que podrás utilizar la misma ropa que llevas de forma habitual. Si acaso, en el tercer mes, se resista algún botón o cremallera.

El segundo trimestre ya empezarán los primeros cambios. Camisas más anchas, jerseys largos con leggins o trajes de ejecutiva con el pantalón o la falda que lleven cinturilla elástica, son los ideales. De momento las chaquetas las podrás seguir utilizando, aunque quizás no puedas abrocharlas.

Será el tercer trimestre cuando necesites ampliar tu ropero. Lo importante es que te sientas cómoda, aunque no por ello menos elegante. Si tienes que comprarte alguna pieza, hazlo de forma que combinen con varias. Los colores básicos en pantalones o faldas, por ejemplo, te ayudarán a tener más variedad con menos gasto.

Recuerda elegir tejidos que te aporten, además de elegancia, mucha comodidad, así que los mejores son los elásticos como el algodón, el punto o la lana.

Foto | Ser mamá

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