11 febrero 2009 Embarazo, Salud

Tabaco Cerebro
Todo apunta a que las mamás embarazadas que fuman durante los meses de gestación pueden transmitir a su bebé la ansiedad por la nicotina provocándole síndrome de abstinencia. El bebé puede estar más irritable, tener problemas de sueño, temblores y, lo peor de todo, va a nacer con el sistema bronquial inadecuado y va a multiplicar las posibilidades de desarrollar bronquiolitis y/o asma.

Así se pone de manifiesto en el estudio “Síndrome de abstinencia neonatal a la nicotina” elaborado por el doctor el doctor Oscar García-Algar, del Servicio de Pediatría del Hospital del Mar de Barcelona; y publicado en la revista Archivos de Bronconeumología.

Pero ahí no acaba todo, durante el primer año de vida el riesgo por muerte súbita es el doble que en un bebé sano. Y a largo plazo, las secuelas del tabaco en los bebés pueden terminar en deficiencias conductuales, menos cociente de inteligencia, déficit de atención, hiperactividad… alterando el neurodesarrollo del recién nacido.

Pero pese a estas consecuencias, tan sólo el 65 por ciento de las madres fumadoras abandona el hábito durante el embarazo. Y de éstas el 60 por ciento vuelve a tirar del tabaco tras el parto con las secuelas que le puede conllevar inhalar ese humo a su hijo, convirtiéndole en fumador pasivo.

En palabras del presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el doctor Julio Ancochea: “Es absolutamente imprescindible convencer a las mujeres embarazadas fumadoras de la necesidad de abandonar este hábito y de sensibilizar a todos los padres y las madres de que eviten al máximo someter a sus hijos a ambientes contaminados con humo de tabaco. Las consecuencias en la salud de los bebés y de los niños causadas por el tabaquismo pasivo pueden ser gravísimas.

El tabaquismo pasivo es el causante del 80% de los casos de muerte súbita del lactante. También puede producir asma bronquial y mayor riesgo de infecciones respiratorias aparte de otras consecuencias sobre la salud neurológicas y cardíacas”, agrega. Las embarazadas que no fuman también deben alejarse de la exposición a este humo para no ser fumadoras pasivas.

Y es que las cifras son escalofriantes. Según la última Encuesta Nacional de Salud, unos 10 millones de españoles fuman, siendo 50.000 los ciudadanos que fallecen prematuramente cada año por este mal hábito.

Página oficial | Revista Archivos de Bronconeumología. “Síndrome de abstinencia neonatal a la nicotina”

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Comentarios

2 comentarios
  • viviana araujo

    hola?tengo una amiga que hace un mes nacio su bebe, pero lamentandolo mucho es fumadora he tratado de decirle que no lo haga por que el bebe esta pequeño y le esta dando pecho. me gustaria saber que consecuencias puede tener el bebe por medio de la alimentacion que leda por el pecho gracias por su respuesta

  • Mónica M. Bernardo

    viviana, fumar no sólo es malo para el bebé, también para la madre. Durante el embarazo perjudica mucho al feto, y parece ser que durante la lactancia también ya que la nicotina pasa a la leche materna, aunque no en niveles elevados.

    No obstante, lo que realmente le afecta en gran medida al neonato es el humo que haya en el ambiente de un fumador, ya que es muy nocivo. En cualquier caso, un pediatra es el profesional más adecuado para deciros las consecuencias directas más inmediatas acerca de tu consulta.

    De lo que no te quepa ninguna duda es de que la lactancia materna aporta inmensos beneficios demostrados, y de que el tabaco sólo aporta perjuicios y es muy dañino. Espero haberte ayudado. Un saludo y gracias por seguirnos.

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