25 julio 2011 Educación, Opinión

La escuela infantil ayuda pero no es necesaria
Leo una noticia en Las Provincias que cuenta que las escuelas infantiles están perdiendo alumnos por culpa de la crisis y la falta de ayudas. Muchos padres en paro que pensaban escolarizar a sus hijos a edades tempranas, cambian de opinión al no poder asumir el coste de dichas escuelas. Imagino que también hay quien piensa que estando en paro no es necesario que nadie te cuide al niño, pero la noticia no lo menciona. Lo que me ha sorprendido es la opinión que en el artículo da la presidenta de la Asociación de Escuelas Infantiles de Valencia (Adeiv), Carmen Bardal,

“La educación a edades tempranas favorece la autonomía del alumno, también a nivel emocional, y le proporciona seguridad en él mismo. En las escuelas infantiles se les está educando desde los primeros meses que vienen y se desarrollan todas sus capacidades. Quienes llegan a partir de los 3 años se nota la carencia de hábitos y les cuesta más adaptarse”. La opinión es eso, una opinión de alguien que vive gracias a las escuelas infantiles, pero que no tiene nada que ver con la que dan los profesionales, digamos sin interés económico en el tema, la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente (SEPYPNA).

No voy a copiar toda la reflexión que sobre este tema hacen en SEPYPNA, si te interesa leerlo el enlace lo pongo al final del artículo. Pero, sí quiero resaltar algunos datos,

  • Entre los dos y tres años culmina un proceso que va desde el nacimiento hasta la adquisición del “yo”, es decir hasta una relativa autonomía en el sentimiento de separación corporal y de identidad.
  • Antes de los tres años, no se trataría de enseñar, de establecer hábitos, sino de ayudar al niño a consolidar una seguridad interna suficiente como para tener curiosidad por su entorno y ser capaz de disfrutar, desear y pensar.
  • Ambos términos nos resultan incompatibles: es ilusorio pensar que, en las condiciones actuales de funcionamiento, las aulas de dos a tres años puedan ofrecer a los niños ventajas para su desarrollo. Además, no parece ser éste su papel.

Concluyen entre otras cosas que,

  • No hay criterios científicos para fijar una edad límite de entrada en la escuela, pero se podría afirmar que a los dos años tienen necesidad de otra cosa que no de la escuela, es decir, de lugares de acogida pensados en función de los conocimientos actuales sobre el desarrollo psicoafectivo de los bebés, y que la necesidad de una escolarización surge para la mayoría de los niños a partir de los tres años

Cada uno que saque sus propias conclusiones, yo lo tengo clarísimo por lo que opinan los expertos y por propia experiencia, antes de los tres años el niño necesita cuidados y nadie mejor que la familia para proporcionarlos. Las guarderías y escuelas infantiles son una necesidad de los padres no de los bebés.

Foto | Ahora la Pobla de Valbona
Más información | Sepypna

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