28 junio 2011 Libros, Opinión, Padres y madres

Go the fuck to sleep, un controvertido bestseller
Adam Mansbach es un papá primerizo de 34 años que vive en Los Angeles, escritor y profesor. Una noche, harto de que su niña, Vivien, no se durmiera, entró en Facebook y puso en su muro algo así “Estad atentos a mi próximo libro, Vete a dormir de una puñetera vez”. El título original es Go the Fuck to Sleep, y se ha traducido como Vete a dormir de una puta vez, pero el castellano tiene más vocabulario que el inglés y otras palabras como maldita o puñetera son igualmente válidas, aunque parece que menos rotundas de cara a los compradores.

Volviendo al tema, el mensaje en el muro de Mansbach provocó que sus amigos respondieran con entusiasmo y le forzaran a escribirlo de verdad. Y así lo hizo. Una campaña viral, parece que no planeada, convirtió el libro en bestseller antes de que se editara. Por correo electrónico se filtraron algunas de las rimas que corrieron como la pólvora entre el público. El libro que iba a lanzarse en octubre, salió a la venta este mes e incluso se ha editado un audiolibro narrado por Samuel L. Jackson que os dejamos al final del artículo. Aún no está en español.

Mansbach además de contarnos que Vivien ya duerme bien y que su mujer le insiste para que diga que es ella quien más acuesta a la niña, afirma que, “Hay varias cosas que hay que dejar lejos del alcance de los niños: un cuchillo para trinchar carne y… mi libro”. Queda claro que es un libro para adultos, pese a que su aspecto y las ilustraciones de Ricardo Cortés, le den apariencia de libro infantil.

Los textos son pequeñas rimas, al estilo de las nanas infantiles, que comienzan con gatitos o leones que ya están durmiendo y terminan con un “vete a dormir de una puñetera vez”. Personalmente me ha hecho gracia, no veo maldad ninguna ni mucho menos maltrato como dicen en algunos sitios. Creo que la mayoría de los padres hemos experimentado las sensaciones que relata y en nuestra cabeza ha resonado un que te duermas, coño, mucho más castizo. No creo que haya muchos padres que lo digan, la mayoría se lo traga, le lleva agua al niño, le pone a hacer pis, le repite el cuento y le ruega que se quede en la cama, con mimos, besos y caricias. También muchos perdemos la paciencia, sobre todo tras dos o tres horas de intentarlo y terminamos gritando un “a dormir” o similar, pero sin taco que lo acompañe.

Después de un día entero al ritmo de los peques es normal desear que llegue la hora de estar un poco a nuestro aire o simplemente de dormir. Eso no quiere decir que no adores a tus hijos, que no les cuides o que no atiendas a sus necesidades. Sólo que como persona que sigues siendo a pesar de ser padre, necesitas desconectar y descansar. Muchas de las peticiones que refiere Mansbach son solo llamadas de atención, ni tienen sed ni pis, no pueden o no quieren dormir y saben las palabras clave para que vayas a la habitación. Es un juego de padres e hijos tan antiguo como los humanos.

Ver escrito algo que nunca sale de tu mente es un poco chocante, sin duda. Entiendo que los padres escandalizados por este libro son seres de paciencia infinita, que nunca tienen ningún asunto que atender sin los niños, que no saben lo que es el agotamiento y que racionalizan tanto que son capaces de sentir empatía por su pequeño que solo quiere jugar a las tres de la mañana. Son seres especiales o tienen hijos especiales, que no dan ninguna guerra y que jamás se hiperestimulan. Yo no soy así, no voy a comprar el libro, pero me quedan muchas noches en las que en mi mente retumbará un “que os durmaís de una… vez” (el adjetivo no suelo decirlo ni a mi misma).

http://www.youtube.com/watch?v=SwwtO5viUDE

Vía | Las Provincias

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 29 junio 2011

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *