La donación de sangre y el embarazo

La donación de sangre y el embarazo

Escrito por: Sacra    19 abril 2010     2 Comentarios     2 minutos

La donación de sangre es un acto voluntario y generoso con el que los adultos intentamos paliar ciertas necesidades vitales ante situaciones de peligro y riesgo en nuestros semejantes. Los hospitales necesitan contar con una reserva de sangre para poder salvar situaciones en las que sólo con la transfusión sanguínea se puede devolver la vida […]

La donación de sangre es un acto voluntario y generoso con el que los adultos intentamos paliar ciertas necesidades vitales ante situaciones de peligro y riesgo en nuestros semejantes. Los hospitales necesitan contar con una reserva de sangre para poder salvar situaciones en las que sólo con la transfusión sanguínea se puede devolver la vida a otro ser humano. Incluso ante intervenciones quirúrgicas sin mayor importancia, es necesario estar alerta ante cualquier imprevisto que pudiera surgir.

Afortunadamente son muchas las personas que, venciendo la primera impresión al pinchazo o superando ese miedo, casi visceral, a la sangre, se asoman a su centro de transfusión, hospital o extracciones móviles para compartir el don más preciado que circula por nuestro interior y que nos mantiene latiendo cada día: nuestra sangre, no en vano hace unas semanas nuestra compañera Belén no hablaba de James Harrison, un hombre cuyas donaciones han salvado a más de dos millones de bebés. Pero también debemos saber que hay situaciones en las que, a pesar de nuestra buena disposición o generosidad, no debemos donar, una de ellas es la época del embarazo.

Según los especialistas, no es recomendable donar sangre durante la gestación y esto es debido a que con cada donación se produce una disminución considerable de hierro. Esta pérdida puede tener consecuencias graves no sólo para la madre si no también para el bebé ya que es fundamental para mantener una buena salud en ambos. La falta de hierro es la causante de la anemia gestacional y esta puede traer problemas serios para el perfecto desarrollo de nuestro niño.

Una vez hayamos dado a luz y, también según las recomendaciones de los expertos, debemos esperar un mínimo de seis meses para empezar de nuevo a donar sangre. Se trata de un acto de generosidad y amor hacia los demás que, como en todo, necesita de ciertas reglas. No olvidemos que el amor empieza por nosotros mismos, si nos cuidamos bien, mejor estaremos para cuidar de los demás.

Vía | Naturpeques
Más Información | Cruz Roja Española
Dibujo | Circula Seguro


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