4 noviembre 2009 Salud

distintos tipos de tos infantil

Con la llegada del otoño y el cambio de temperaturas ya empiezan a asomar los primeros síntomas de resfriados, catarros y demás molestias invernales. Y, sin duda, el síntoma estrella es la tos, ese constante y molesto sonido que tan habitual se hace en los niños durante estas fechas. Por eso, lo mejor, es aprender a distinguir los distintos tipos que puedan presentarse y, de este modo, saber mejor como actuar.

Tos perruna. Es aquella que se produce en la laringe y que, a pesar de lo alarmante, no reviste ninguna gravedad. Sólo si va acompañada con fiebre o con un malestar general debemos llevarlo al médico inmediatamente. La laringitis dura entre tres y cinco días y desaparece sola. Un remedio casero para aliviarle la tos nocturna es sacar al pequeño, convenientemente abrigado, al fresco de la noche.

Tos húmeda. Es esa tos que nos indica que el pecho de nuestro hijo está plagado de mocos. Es densa y espesa y empeora considerablemente por la noche. Suele ser síntoma de un proceso infeccioso, así que lo mejor es llevarlo al médico cuanto antes para que valore su estado. En esta situación, más que nunca, los jarabes contra la tos no deben ser administrados. Lo mejor es darle abundante líquido para que los mocos fluyan e intentar enseñarle a expectorar

Tos seca. Suele tener mocos en la nariz, algo de fiebre y el sonido de la esta tos es ronca e irritativa. Quizás se queja de dolor de garganta, entonces será el médico el que valore si necesita antiinflamatorios. Generalmente, con tranquilidad y reposo, en unos tres días remitirá.

Tos ferina. Suele estar provocada por una infección bacteriana y se distingue porque el pequeño sufre ataques de tos repentinos que lo dejan casi sin aliento. En los menores de tres meses les puede provocar apnea (quedarse sin respiración durante unos segundos). Tratándose de una enfermedad preocupante y muy contagiosa, los bebés son vacunados desde los dos meses.

Tos con pitos. Cada vez que tose o respira es como si, en el pecho, tuviera un silbato. Generalmente es la que acompaña a procesos de asma (si sucede en primavera) o bronquiolitis (si estamos en invierno). Lo mejor es acudir al médico para que sea él el que valore y diagnostique la enfermedad, ya que según sea así necesitará el tratamiento.

Tos por cuerpo extraño. Una tos que no desaparece. De día y de noche, persistiendo en el tiempo y que no es acompañada por otro síntomas del resfriado como la fiebre o el malestar general. Entonces podemos pensar que algún ‘objeto extraño’ ha ido a parar a los pulmones de nuestro niño. Puede habérselo introducido por la boca o por la nariz. Para ello lo mejor es acudir al médico que, seguramente, pedirá una radiografía.

Tos nerviosa. Es aquella que, aun siendo irritativa, no tiene por finalidad la expulsión mucosa. Al no producirse por la noche es síntoma de que se trata de un episodio de estrés que, tal vez, pueda estar padeciendo el pequeño.

Vía | Ser Padres

También te puede interesar

Comentarios

3 comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Falso crup 23 diciembre 2009
  2. Traqueomalacia, ese extraño ruido 20 enero 2010
  3. Remedios sencillos para calmar los resfriados 27 enero 2013
  4. No es bueno abusar de los medicamentos infantiles para frenar la fiebre 5 febrero 2014
  5. Los medicamentos con codeína, perjudiciales para el bebé 22 marzo 2015

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *