Discrepo de Carlos González

Belén 7 Diciembre 2009

Discrepo de Carlos González
Por si alguien aún no sabe quien es Carlos González, es pediatra, conferenciante y autor de varios libros en los que defiende la crianza con apego. Sus libros se convierten en best sellers en el momento que salen a la venta. Es especialista en lactancia materna y defiende que debe ser a demanda. Ha tenido un destacado papel en la recuperación de la lactancia materna en España.

En internet hay muchas declaraciones del Dr. González, entre ellas una entrevista la semana pasada en el blog Bebés y más que me ha llamado mucho la atención, más que eso, en algunos puntos me ha alarmado. Creo que algunas declaraciones de esa y otras entrevistas necesitarían ser matizadas, unas por incomprensibles y otras por arriesgadas

Para empezar, el doctor González dice que en la facultad no se enseña a los futuros pediatras donde debe dormir un niño o como criarlo y educarlo. Añade que las ideas de un pediatra sobre esos temas vienen de la sociedad en la que vive y de su tradición familiar.

Claro que no se estudia como criar un hijo, y por supuesto los pediatras están influídos por su entorno, pero espero que también aprendan del contacto diario con sus pacientes y del conocimiento de los senior. En medicina la experiencia y la práctica son tan importantes como la formación inicial. Por otro lado, en la facultad sí estudian la muerte súbita del lactante y las recomendaciones para minimizar su incidencia. También dedican muchas horas a las necesidades nutritivas de los niños. Por lo tanto yo considero a mi pediatra autorizada para ayudarme con recomendaciones sobre la crianza de mi hija. Distinto es lo que yo haga con dichas recomendaciones.

Preguntado por el momento en que debe darse alimentos diferentes a la leche, Carlos González responde que a partir de los seis meses. “Ofrecer, que no es lo mismo que “enchufar”. Alimentos normales, comida decente, sin triturar, y permitiendo que ellos mismos la agarren y se la lleven a la boca”.

Entiendo, aunque quizá porque le he leído en otras ocasiones, lo que quiere decir con enchufar. No hay que forzar al niño ni pretender que se coma todo el plato a la primera. Pero, como dice una de mis compañeras, ¿qué quiere decir “comida decente”? ¿es que los purés no lo son?. Por otro lado no habla del riesgo de atragantamiento que hay al darle al niño según que alimentos sin triturar. Con seis meses el bebé puede cortar un trocito de zanahoria y que se le vaya por mal sitio. Sus dientes no están listos para masticar, los primeros que aparecen, los incisivos son instrumentos cortantes, no machacan los alimentos. Si las abuelas dan pan duro a los niños es precisamente por lo dificil que es que consigan arrancar un trozo, y aún así hay que estar siempre pendientes mientras lo tenga en la mano.

Despues de hablar de la importancia de la vacunación, tema de su próximo libro, o de si hay que poner o no horarios al pecho, el Dr. González contesta a la pregunta: ¿Qué medidas ayudarían a mejorar verdaderamente la conciliación laboral?. Para no extenderme demasiado aquí lo dejo para una segunda parte.

Foto | Albalactancia

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8 Comentarios

  1. 1

    Yo creo que se cae en extremismos y fanatismos.. y en donde se hacen tantito famosos, ya creen que todo lo que dicen, es apto para cumplirse al pie de la letra… y no, no es asi.

  2. 2

    Viviana, no se si en este caso el que se lo cree es el doctor o sus seguidores, pero como dices, no es así. Gracias por dejarnos tu opinión. Un saludo.

  3. 3

    Hola,

    Yo discrepo de Carlos González en casi todo lo que dice. A pesar de que cita artículos científicos en sus libros, no argumenta debidamente ni fundamenta científicamente ninguna de sus opiniones más atrevidas. Lo de dar comida entera a bebés de 6 meses es de risa. Parece que la batidora es un instrumento diabólico. Igual que el biberón, que es otro artefacto abominable para él.
    Estoy de acuerdo con Viviana. Es una manera de hacerse famoso y vender más libros.

    Un saludo

  4. 4

    Maryjo, yo no se que pensar de este señor. Dice cosas que me parecen muy congruentes y otras que no hay por donde cogerlas. Lo importante es que los padres sepamos distinguir y no nos dejemos engañar por palabras grandilocuentes las diga quien las diga.
    Por otro lado, respecto al biberón, leí recientemente unas declaraciones suyas (no puedo citar textualmente) en las que decía que la lactancia materna está recuperada y no hay que criminalizar a las madre que optan por el biberón. Que cada uno es libre de elegir lo que considere mejor para sus hijos. En este caso le doy la razón.
    Gracias por leernos y compartir tu opinión. ¡Feliz Navidad!

  5. 5

    Hola. Enhorabuena por el post. No es fácil encontrar críticas razonadas a las tesis de Carlos González, más allá del genérico “es que según él hay que dejar al niño que haga lo que le dé la gana”.

    Después de haber leído (ávidamente) sus tres libros, puedo decir, en relación al post, que:

    - Entre los pediatras, digo yo, habrá profesionales buenos, malos y regulares, como en todas partes. Algunos estudiaron la carrera hace décadas y consideran que ya lo saben todo después de muchos años de profesión, así que no pierden el tiempo en actualizarse. Esos son los que se empeñan en decirte que el colecho incrementa el riesgo de muerte súbita (cuando no es cierto) o de trastornos psicológicos terribles. Y que el pecho se da diez minutos cada tres horas, y luego un biberón de 90, etcétera. A estos (malos) profesionales es a los que critica Carlos González, algo poco frecuente en un colectivo tan corporativista (con razón, por otra parte, en los tiempos que corren; pero esa es otra historia)

    - En ninguno de sus libros, que yo recuerde, dice nada en contra de los purés y las papillas. Sólo aclara que no es imprescindible triturar la comida, que, a los 6 meses, se puede empezar a ofrecer alimentos blandos machacados o cortados muy finos. Creo que pone como ejemplo un plátano o una patata cocida machacados con un tenedor, o una manzana rayada muy fina.

    Y, en relación a los comentarios de Viviana y Maryjo, me gustaría aclarar lo siguiente:

    - En sus libros, Carlos González aclara que sus opiniones son sólo eso, opiniones, y por lo tanto no son verdades universales. Y se ocupa muy bien de separar los hechos científicos de las opiniones personales. Eso no lo hacen los extremistas.

    - También repite varias veces que escribió sus libros para ayudar a que los padres que se olvidaran de tantas opiniones de “expertos”, incluida la suya, y se dejaran guiar más por su instinto a la hora de criar a un hijo (sano, se entiende: el “experto” sólo debe actuar cuando hay algún problema).

    - No es que el biberón o la batidora sean instrumentos diabólicos. El problema es que los hemos convertido en imprescindibles. La humanos hemos vivido millones de años sin ellos, de modo que no son imprescindibles. Y no se trata de rechazar todo adelanto científico, al contrario: se trata de usarlo cuando de verdad es útil. Habrá casos en los que la lactancia natural sea imposible, y entonces el biberón salvará vidas. Pero son casos excepcionales. Y, al contrario, hay muchos (¡muchísimos!) casos de madres que quieren dar el pecho y acaban dando el biberón por la enorme presión de los fabricantes de leche artificial y el nulo apoyo de algunos profesionales sanitarios. Creo que esta es una de las razones por la que los libros de Carlos González se venden como rosquillas: porque te apoya donde tu pediatra te falla.

    - Finalmente, nunca entendí que se criticara a alguien que escribe libros por querer vender libros. Es como si al panadero de la esquina le dijera: “mire, sus buñuelos están de muerte, pero como usted solo los hace para venderlos y enriquecerse, ya no me gustan”. Si este señor quiere escribir libros (y lo hace muy bien, por cierto, aunque esto es muy subjetivo) y vivir de ello, pues mire, me parece un oficio muy digno. Y si, por el camino, ayuda a un montón de madres a sacar adelante la lactancia materna contra viento y marea, o a otro montón de familias a reflexionar sobre los métodos de crianza dominantes en nuestra sociedad, entonces deja de ser un pedriatra que escribe simpáticos y provocativos libros de puericultura para convertirse, simplemente, en un escritor necesario.

    (Muy interesante también la segunda parte del post. En cuanto pueda, me paso por allí a dejar un comentario)

  6. 6

    Cris, me alegro de que te haya gustado el post, lo mismo digo de tu comentario, es muy interesante debatir cuando hay argumentos sobre la mesa.
    Estoy de acuerdo en que, como en cualquier colectivo, hay pediatras buenos y malos, sin embargo no comparto tu opinión sobre los mayores. En cualquier congreso médico puedes ver que asisten no solo los médicos en formación, también galenos de edad que dan y reciben formación.
    Que el colecho puede aumentar el riesgo de muerte súbita lo dicen no solo esos pediatras mayores, también el CDC en Estados Unidos, por ejemplo. En este enlace puedes ver un estudio sobre el tema: http://www.unomasenlafamilia.com/3891/colecho-como-factor-riesgo-muerte-subita.html
    Estos post se centran en declaraciones de Carlos González, no en sus libros, quien lea las entrevistas no tiene porque haber leído también sus libros. De todas formas mantengo que con una manzana rayada el bebé puede atragantarse, no es algo que se aplaste con la lengua. El plátano o la patata cocida quedan igual de pasaditos con el tenedor o con la batidora, por lo que son alimentos sin riesgo. Pero si no aclara esas cosas en sus entrevistas está siendo irresponsable. Por otro lado, antes de la batidora también se molía la comida e incluso hay madres que la trituran con sus propios dientes antes de dársela al bebé (práctica nada recomendable).
    Fuera cual fuera su motivación al escribir los libros, lo cierto es que debe ser consciente de que tiene un gran número de seguidores algunos de los cuales se pueden considerar fanáticos. Por ello creo que es su responsabilidad matizar sus comentarios públicos, para no dejar que sirvan como argumento de la facción irracional de sus fans.
    En mi caso no tengo ningún problema en que escriba libros y venda mucho, ya he comentado más de una vez que he regalado varios para contraatacar la influencia de Estivill. Sin embargo, es posible que eso y las multiples charlas, coloquios, etc le estén alejando de la pediatría práctica y acercando a la literatura. Puede que sea más útil en este último campo.
    Estoy deseando leer tu siguiente comentario, seguro que es tan interesante como este. Un saludo y gracias por tu aportación.

  7. 7

    ¡Hola! Sólo una anotación rápida: al hablar de los “pediatras mayores”, lógicamente no me refería a todos, pues entre ellos, como entre los jóvenes, habrá de todo. Por lo demás, estoy totalmente de acuerdo en una cosa: los extremismos de cualquier tipo nunca son buenos.

  8. 8

    Cris, entendido y de acuerdo contigo. Gracias

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