2 junio 2009 Embarazo, Noticias, Opinión

Un diputado de UPN pedirá explicaciones a Aído sobre los fetos de 13 semanas
No tengo intención de hablar de política y no conozco la ideología del Sr. Carlos Salvador, diputado del grupo mixto en el Congreso. Lo que sí me interesa es conocer las respuestas, si las da, de la Ministra Bibiana Aído ante la batería de preguntas que ha presentado Salvador, pidiéndole aclaraciones sobre su afirmación de que un feto es un ser vivo pero no un ser humano hasta la decimotercera semana de gestación.

En todas las preguntas que Carlos Salvador ha registrado en la Cámara Baja, se incluye la frase de la Ministra de Igualdad. El diputado (no sólo él) quiere saber a que especie pertenece un feto de menos de 13 semanas, porqué es “ser humano” justo en esa semana y no en la 6, la 12 o la 15 y que le confiere esa categoría. Además le interroga sobre a quien corresponde la responsabilidad de otorgar la categoría de ser humano, y le pide que exponga “si los hay” los argumentos científico-biológicos que respaldan su afirmación.

Paralelamente Salvador ha dirigido una serie de preguntas al Ministerio de Igualdad, respecto a la exclusión de los padres varones en la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo. Se pregunta “¿A qué criterio político, sociológico o científico responde el hecho de impedir al padre varón que también decida sobre el futuro de ese no nacido, si como sabemos, también es responsable de su concepción al 50 por ciento con la mujer?”

Como ya he dicho no me interesa la opinión política del diputado Salvador, pero sí sus preguntas y sobre todo las improbables respuestas. También yo me pregunto que papel tiene el padre en un aborto (hablo, en todo momento, de un embarazo tras una relación voluntaria entre dos personas). Es obvio que la última palabra sobre si me someto o no a una intervención la tengo yo, es mi cuerpo el que van a tocar y el que sufrirá en mayor o menor medida las consecuencias. ¿Pero el padre no tiene nada que decir? En ese momento somos autosuficientes y es cosa nuestra solamente, pero una vez nacido queremos que papá comparta la crianza, el tiempo y todo lo que conlleva la paternidad.

Conozco un hombre al que excluyeron de la decisión de interrumpir el embarazo de su hijo, y 15 años después aún le duele. Estoy segura que mi amigo no es el único hombre sensible del país.

Vía | Europa Press

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Comentarios

2 comentarios
  • El aborto es una salida fácil a un problema que abarca muchos estratos de la realidad. Y no siempre es la mejor salida, porque no se habla en ningún sitio de las secuelas psíquicas y emocionales que quedan, ni para el padre, ni para la madre, abuelos, etc. Que ese bebé también tiene familia. Estoy de acuerdo en que hay casos en los que es necesario y para ellos debe de haber un servicio adecuado que cubra los aspectos físicos, psíquicos, emocionales, espirituales… Al menos un mínimo que, desgraciadamente, no se da. Las clínicas de interrupción de embarazo son en muchos casos lugares fríos que tratan a las usuarias como pedazos de carne. Muchas mujeres sufren además las secuelas psicológicas del mal-trato recibido en la clínita donde fueron a abortar.

    http://psicoterapiaperinatal.blogspot.com/

  • Belén

    Mónica,
    Discrepo contigo en que no creo que sea fácil para nadie tomar la decisión de abortar. Otra cosa es lo que nos quieran vender. En lo que estoy totalmente de acuerdo es en la necesidad de que los padres reciban apoyo a todos los niveles y sobre todo mucha información sobre las consecuencias y las alternativas que tienen.
    Gracias por tus interesantes aportaciones. Un saludo,

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