3 agosto 2017 Desarrollo

Fases de su desarrollo

En la siguiente entrada hablaremos acerca de las diferentes fases del apego. Comenzaremos por contarte que el desarrollo del apego, ese importante lazo afectivo, tiene lugar en cuatro etapas.

Tengamos en cuenta que en las personas el apego puede tardar unos meses en generarse y para que sea un buen vínculo se mezclarán distintas conductas entre el hijo y la madre. Los expertos consideran que el apego puede presentarse en una variedad de formas.

Dentro de las etapas del apego se distinguen: la fase de preapego, la fase de formación del apego, la fase del apego propiamente dicho y la formación de relaciones recíprocas.

Los expertos consideran que el apego puede presentarse en una variedad de formas.

Etapa de pre apego

La fase o etapa del preapego se desarrolla entre las 0 y 6 primeras semanas de vida del bebé. En ese momento el pequeño podrá aceptar a cualquier persona que le brinde comodidad. Los reflejos que fueron determinados de manera genética cuentan con un gran valor para su supervivencia, además tendrá la capacidad de responder a los estímulos de los demás.

Comienza a darse un reconocimiento rudimentario con la madre, reconoce la voz y prefiere esta a la de cualquier otra persona, si bien aún no se puede decir que exista un vínculo de apego propiamente dicho.

Etapa de la formación del apego

Una etapa que tiene lugar entre los seis y ocho meses. El niño siente cierto grado de ansiedad cuando se separa de las personas, pero no únicamente ante la ausencia de la madre. Seguramente responderá a su madre de una manera más clara de lo que había hecho hasta ese momento, seguirá su mirada.

Etapa del apego propiamente dicha

La etapa del apego propiamente dicho tiene lugar desde los seis u ocho meses hasta casi los dos años de vida. Esta fase es realmente importante, se crea un vínculo efectivo muy fuerte con su madre. En este momento de su vida se sentirá muy molesto y enfadado si su figura desaparece. Disfruta estando en compañía de ella y muchas de sus acciones se realizarán para atraer su atención y las harán en presencia de ella.

Etapa de la formación de las relaciones recíprocas

Una etapa que tiene lugar desde los dos años en adelante. En ella el niño entenderá que la ausencia de la madre no es algo definitivo y podrá calmar su ansiedad. Además, aparecerá el lenguaje y tendrá la capacidad de representarse mentalmente a su madre, lo que podrá ayudarlo a la hora de predecir su regreso.

Lo ideal en esta etapa de la vida es que la madre le explique, sin entrar en muchos detalles, los motivos de su salida y el tiempo que estará ausente. Los niños que tienen una explicación de este tipo suelen llorar menos que los que no la tienen.

Después de los tres años de edad comienzan a tener algunas estrategias para poder ‘pactar’ las entradas y las salidas que tienen en determinados momentos. Cuando termina la etapa de la formación de las relaciones recíprocas se habrá establecido un vínculo efectivo y sólido en donde ya no será necesario tener un contacto físico ya que tendrá mayor seguridad por parte de su madre y sabrá que ella responderá en los momentos en que el pequeño la necesite.

Vía | Psicología Online
Foto | Pixabay – Kasman

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