20 julio 2009 Desarrollo, Noticias, Nutrición, Opinión

La dieta puede aumentar la inteligencia del bebé
Un grupo de investigadores de la Universidad de Southampton considera la alimentación infantil como un factor influyente en el desarrollo de la inteligencia y las habilidades cognitivas del bebé. Según explican en el estudio publicado en la revista The Journal of Child Psychology and Psychiatry, es la primera vez que una investigación de estas características, tiene en cuenta factores como la inteligencia de la madre, la educación o la clase social.

Estudiaron a 241 niños de 4 años a cuyas madres habían seguido desde antes de quedar embarazadas. Estudiaron la dieta de los bebés entre los 6 y los 12 meses y dividieron a los pequeños según el tipo de alimentación que recibíeron cuando eran bebés. Por un lado los que comían principalmente fruta, verdura, pescado y comida casera y por otro los que ingirieron alimentación de adultos, snacks, naranjada, carne procesada y patatas chips. El resultado fue que los niños que de bebés “siguieron una dieta rica en frutas, verduras y comidas caseras puntuaron más alto en las pruebas de inteligencia y memoria que los alimentados con el segundo tipo de dieta”.

Añaden también en el estudio que los “resultados fueron independientes de la inteligencia o educación materna, su clase social o el ambiente en el domicilio familiar, peso o edad gestacional del hijo al nacer “. Prueban también que los que tuvieron el otro tipo de dieta tuvieron un peor desarrollo cognitivo y neurofisiológico.

Y, ¿Que pasa con papá? como la propia directora del estudio reconoce, “es posible que el eslabón que encontramos entre una dieta de alta calidad (la fruta, verduras y alimentos caseros) en la primera infancia y la inteligencia a la edad de 4 años no esté causado por la dieta, sino por otras variables que no hemos incluido en el trabajo como la inteligencia del padre. Tremendo olvido ¿no os parece?

Hay una cuestión más que no me convence de este estudio. Se evaluó la dieta de bebés que están empezando a comer sólidos, entre los 6 y los 12 meses. En ese momento es el pediatra quien da la pauta de que alimentos introducir, en que cantidad y con que frecuencia. No creo que haya muchos padres, al menos en España, que desoigan estos consejos. En cualquier caso seguro que es una excepción quien convierte las patatas fritas o la naranjada en la dieta principal de un bebé tan pequeño. Y en esos casos la inteligencia de los padres es cuestionable y por tanto la del bebé puede no ser muy alta tampoco.

Respeto el trabajo de estos profesionales, seguro que la dieta influye en el desarrollo del bebé en todos los aspectos. Comprendo que saben lo que hacen y han empleado mucho tiempo y dinero en este estudio, pero no me convence en absoluto.
Vía | Europa Press
Foto | Healthy fruits

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  1. Bitacoras.com 20 julio 2009

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