7 junio 2017 Lactancia

Tips para mejorar la lactancia materna

La compresión del pecho es una técnica que se emplea para la optimización de cada toma en la lactancia materna. Así se puede conseguir que el bebé tome más cantidad de leche en un tiempo menor evitando que pase mucho tiempo mamando, algo realmente agotador, especialmente para los recién nacidos.

No solo es una buena opción para los más pequeños sino también para los bebés más dormilones que están mucho tiempo en el pecho pero que toman menos leche. Es simple darse cuenta si el bebé es del tipo ‘dormilón’, se caracterizan por mamar mucho tiempo y comer poco, puede ser porque se agarra mal o porque se quedan dormidos.

Además, estos bebés terminan con los ojos cerrados durante gran parte de la succión. No notarás que existe un movimiento cerca de su oreja mientras está en el pecho, el movimiento en esa zona indica una correcta succión.

Si se nota el cambio se deberá continuar con la compresión hasta que termine la toma.

Al no estimular de manera correcta el pecho se genera una leche con bajos contenidos en grasas, por eso el bebé no aumenta de peso como debería.

Otra razón por la que se aconseja usar la técnica de compresión de pecho es cuando la lactancia provoca dolor. Ante la incomodidad y molestia de la madre se disminuye el tiempo del bebé en cada pecho, esto provoca que la cantidad de leche ingerida sea menor.

Es muy importante, con el paso de los días, aprender a reconocer los signos de que el bebé se está alimentando bien.

La compresión del pecho no es usada si el bebé se está alimentando bien, solo cuando no escuchamos que esté tragando o que parece tener una succión menos activa.

Cómo realizar la compresión del pecho

La madre sostendrá su pecho con una mano, tan cerca como le resulte posible de la pared torácica, colocando el pulgar de un lado y los otros dedos del otro lado del pecho formando una C, con una buena porción del pecho en su mano. Se empiezan a juntar el dedo pulgar con los otros dedos comprimiendo el pecho. Esto se deberá hacer de manera firme, pero sin lastimarse.

Así se notará que el bebé comenzará a deglutir más rápido nuevamente, succionando con la boca abierta. Si se nota el cambio se deberá continuar con la compresión hasta que termine la toma. No deberás soltar si lo estás escuchando que traga. Algunos bebés seguirán succionado cuando se haya soltado la compresión, pero no siempre es así

En el caso de que la compresión no genere efectos no deberás cambiar de pecho sino que tendrás que esperar, en ocasiones el reflejo tarda un poco más. Generalmente, a medida que avanza la toma la compresión funcionará menos, ya que el flujo de leche se vuelve más lento.

Vía | Albalactancia materna
Foto | Flirck – Daniel Peinado

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