12 octubre 2014 Embarazo, Nutrición, Otros

Dieta mujer embarazada 200 mil años

Ya hace años que la ciencia nos advirtió de la necesidad de llevar una correcta alimentación a lo largo del embarazo. Gracias a ella nuestro bebé se va a desarrollar de forma correcta, no sólo físicamente si no también mentalmente. Muchos de los problemas que puedan acarrearse a lo largo de su vida, pueden venir marcados por los hábitos alimenticios que haya tenido la madre a lo largo de la gestación.

Todo esto se ha ido descubriendo a lo largo de los años y gracias a intensas investigaciones que desde el mundo de la medicina y de la ciencia se han ido recabando, con el fin de encontrar el origen de ciertos problemas de los que no se tenía ninguna explicación. En este caso, y gracias a los avances, hemos podido controlar muchos de esos problemas, pero ¿te imaginas cómo lo conseguían las embarazadas primitivas? si una lo piensa bien, casi es un milagro que los seres humanos hayamos sobrevivido durante tantos siglos.

Según un estudio publicado por el científico Carlos Duarte, aunque no fuera de forma consciente, los hábitos de las embarazadas de hace 200 mil años variaban en torno a la alimentación para proteger la salud de su bebé. Ésta se basaba, principalmente, en el consumo de marisco y el uso de tintes de conchas y color ocre en los adornos corporales, lo que contribuía los nutrientes esenciales para un perfecto desarrollo del bebé y asegurar la continuidad evolutiva humana.

El marisco es rico en distintos aceites grasos como el Omega-3, fundamental para el perfecto desarrollo del cerebro, así como del sistema nervioso y la visión. Otro de los nutrientes fundamentales para la salud fetal es el hierro, componente que se encontraba en los tintes que manipulaban en las pinturas o adornos corporales, por lo que el cuerpo lo absorbía de una forma accidental pero totalmente necesaria. De hecho, y según las investigaciones de este científico, aquellas mujeres que más niveles de hierro presentaban, eran las “elegidas” para tener hijos sanos y, por lo tanto, seguir perpetuando la especie, al mismo tiempo que presentaban mayores dotes para el pensamiento simbólico y aptitudes artísticas.

Vía | Ser Padres
Foto | Superbachilleres

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *