30 octubre 2009 Fertilidad, Noticias, Opinión

la crisis economica frena los tratamientos de fertilidad

De todos es sabido que, en tiempos de crisis, lo más adecuado es aquello de prescindir de lo superfluo, pequeños o grandes lujos, caprichos que hacen que nuestra económica sufra las graves consecuencias de una inestabilidad, más o menos, peligrosa. Cuando la recesión económica llega a nuestra cuenta corriente es momento de cerrar la cartera y esperar a que pase el vendaval.

Pero ¿qué sucede con aquellas parejas que, por distintos problemas, tenían planeado recurrir a la reproducción asistida a fin de tener descendencia?… ¿es un lujo ir a la búsqueda de un bebé?… ante la situación de inestabilidad económica ¿se olvidan del tema y deciden no invertir en estos tratamientos de fecundidad?… Según la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva, más de la mitad de las parejas a las que se le han diagnosticado problemas de infertilidad han decidido no llevar a cabo este tratamiento debido a su alto costo.

El momento de precariedad económica, parece ser que es el verdadero motivo de estas decisiones. Hay que tener en cuenta que un ciclo de fertilización in vitro (FIV) cuesta alrededor de los 4.000 euros, además de la medicación que también supone un desembolso importante. Por regla general, es muy complicado que en un primer ciclo la mujer quede embarazada, por lo tanto se requieren más intentos y, por supuesto, más gastos extras que pueden elevarse hasta cifras astronómicas.

Y a raíz de esto, además, se está generando un debate ético en el que, también muchas parejas al no poder continuar costeándose más fecundaciones, han optado por deshacerse de los embriones que, en algunos casos, pudiesen estar almacenados en las cámaras congeladoras de las clínicas, con toda la carga emocional y moral que conlleva tener que tomar esa decisión.

En España existe la posibilidad de dirigirse a la Seguridad Social donde todo el proceso se realiza de forma gratuita. Primero será valorada vuestra situación por el ginecólogo en la consulta de infertilidad, para luego pasar a formar parte de una lista de espera donde, con más o menos suerte, puede que algún día te llamen antes de que te desesperes definitivamente. De todos modos y, para no dejar un extraño sabor a fracaso en los labios, decir que el momento llega siempre que mantengamos la esperanza y la paciencia siempre alertas.

Vía | Medline Plus

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  1. Bitacoras.com 30 octubre 2009

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