30 agosto 2012 Noticias

Nino con apnea 2
Sin duda que escuchar a un niño reírse es una sensación realmente agradable. Que nosotros le hagamos reír con cosquillas ya es lo más para divertirnos y jugar con el bebé. Sin embargo, en algunos casos, las cosquillas se convierten en una opción para salvar la vida de un bebé.

Este es el caso de Benn, un bebé que sufre apnea y cuya madre, Sanchia, se ve obligada a estar vigilante todas las noches para evitar que el niño muera. A Benn se le detiene la respiración durante la noche en varias ocasiones, por lo que su madre emplea las cosquillas como una forma de que vuelva a respirar.

Durmiendo toda la noche al lado de una alarma que le avisa de si su pequeño está en apuros, Sanchia ha conseguido con las cosquillas mantener a salvo a su hijo de alguna complicación respiratoria. Cosquillas en la barbilla, en la planta de los pies o en el estómago son las que consiguen que Benn vuelva a respirar y que, una noche más, su madre descanse.

Nacido a las 24 semanas y con menos de un kilo de peso, se le llegó a detener la respiración en 23 ocasiones en una sola noche. A pesar de que los médicos le dijeron a su madre que era poco probable que sobreviviera, Sanchia sigue luchando cada noche por la vida de su hijo, intentando que la apnea no pueda más que él.

No olvidemos que la apnea es una interrupción de la respiración durante el sueño, lo cual hace disminuir el ritmo cardíaco. En el caso de los bebés, las interrupciones son más largas, por lo que el ritmo desciende más, llegando a ponerse este de un color azulado. Es conveniente detectarla a tiempo para su tratamiento y, normalmente, va desapareciendo con el posterior desarrollo del niño.

Cuando Benn se convierta en un adolescente y recuerde con su madre aquellas cosquillas diarias que le trasmitía, siempre le quedará grabado que no eran sólo para arrancarle una sonrisa, sino para evitar que perdiera la vida.

Vía | diariopanorama.com
Foto | sxc-milan6

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  1. Bitacoras.com 30 agosto 2012

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