7 marzo 2017 Consejos

Ayudarlos a crear una rutina de sueño

Existen diferentes factores que podrían provocar un cambio en el sueño de los bebés. Queremos contarte acerca de ellos y la manera en la que se puede solucionar el problema. Especialmente en los casos que cambien de habitación.

El olor de la mamá generalmente es un estímulo que ayuda al bebé a dormirse, pensemos que uno de los sentidos que los bebés tienen más desarrollados es el olfato. Si quieres pasar al bebé a la cuna para que pueda dormir seguramente extrañará tu aroma y se sentirá nervioso, una buena medida es poner alguna sábana de su cuna en tu cama por una noche y al día siguiente taparlo con esa sábana, así el niño te sentirá más cerca.

Tengamos en cuenta que algunos pequeños se adaptan con mayor facilidad que otros a dormir solos en una nueva habitación y en su cuna.

Es normal que durante su primer año de vida el pequeño vaya teniendo cambios en su sueño.

Evita usar el chupete para que se duerma, esa es una mala costumbre que tendrá consecuencias en su salud dental. Una buena idea es usar otros objetos para generar un ritual a la hora de irse a dormir. Si a la hora de ir a su nueva habitación no tenía la costumbre de usar el chupete para dormirse no se lo presente como una opción, pero si ya tenía esa costumbre ese momento no será el adecuado para quitárselo. Intenta acunarlo sin el chupete antes de ponerlo en la cuna y fíjate que sucede.

Algunos médicos consideran necesario el uso de medicamentos para resolver los problemas de sueño del bebé, en estos casos será una decisión que se deba tomar junto al profesional y jamás se deberá suministrar nada por cuenta propia. Las opciones más usadas son los anti histamínicos que le brindarán sueño. Ciertamente esta solución puede ayudar en el momento pero no será una solución real para los problemas de suelo del bebé. Un punto clave cuando nos refiramos a los medicamentos es que se debe saber que se puede prescindir de ellos y, por sí solo, no serán la mejor opción.

Es normal que durante su primer año de vida el pequeño vaya teniendo cambios en su sueño, hasta que llegue a adaptarse a los patrones del sueño de los niños más grandes. Pero no todos los bebés se desarrollan ni evolucionan de la misma manera.

Un punto clave es que puedan diferenciar el día de la noche, vinculando las horas de mayor oscuridad con las hora de descansar. Por lo general, pasados los primeros seis meses de vida los pequeños podrán dormir toda la noche sin despertarse. El tiempo de las siestas también tendrá cambio, comenzando a disminuir, muchos niños tienen la costumbre de dormir una siesta hasta sus cuatro años de edad.

Si bien no deberemos forzar un ritmo de sueño ni de vigilia tendremos que establecer una rutina para ayudar al bebé a dormir mejor. Al comienzo esta rutina podrá ser más flexible, hasta que se logre una buena adaptación

Vía | Mipediatraonline
Foto | Pixabay – Robertofoto

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