1 noviembre 2017 Embarazo

nivel de cortisol y embarazo

El cortisol es una hormona que libera nuestro cuerpo cuando nos encontramos en periodos de ansiedad, por eso también es conocida como “la hormona del estrés”. Nuestro organismo, ante una situación de peligro, libera esta sustancia para poder enfrentarnos con más eficacia a una situación problemática. Situaciones que suelen ser muy comunes en las embarazadas, sobre todo durante el primer y tercer trimestre.

Científicos de la Universidad de Granada han llegado a un importante hallazgo, que permite predecir si una gestante tendrá depresión postparto, midiendo el nivel de cortisol que aparece en su pelo.

Una analítica exhaustiva a través de una muestra de pelo

Estos resultados tienen importantes implicaciones en la prevención de la depresión postparto.

Este estudio se ha llevado a cabo por científicos pertenecientes al Centro de investigación mente, cerebro y comportamiento de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada. Para llevar a cabo este estudio, contaron con la colaboración de 44 mujeres embarazadas a las que se les hizo un seguimiento a lo largo de los nueve meses, y también tras el parto. En cada trimestre se les realizaban distintas pruebas psíquicas en las que, además, se medían sus niveles de estrés.

Una de esas pruebas consistía en tomar una muestra de pelo. En él se guarda los niveles de cortisol de los últimos tres meses, resultando la prueba más fiable para conocer el grado de estrés y ansiedad que está padeciendo la futura mamá.

Conociendo los niveles de cortisol se evitará la depresión postparto

Una vez tras finalizar el proceso del parto, se siguieron evaluando a estas recientes madres para comprobar cuáles de ellas habían sufrido depresión postparto. Esta evidencia fue cotejada con los datos que se habían ido tomando a lo largo del embarazo, en especial con esos niveles de cortisol que aparecían en sus muestras de pelo.

Depresión postparto

Los resultados fueron totalmente esclarecedores ya que aquellas mujeres que presentaban mayores niveles de cortisol, especialmente en el primer y tercer trimestre, fueron las que llegaron a desarrollar una depresión postparto. Por lo tanto, para los investigadores, este análisis sería fundamental para poder evitar y paliar ese estado de tristeza y desánimo que tantas mujeres presentan tras el nacimiento de su bebé y al que, en muchos casos, no saben poner nombre ni remedio.

Vía | Ideal
Fotos | Pixabay – StockSnap y Free press journal

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