8 marzo 2017 Noticias, Salud

contaminacion y bebes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) vuelve a incidir en la necesidad de crear un ambiente más sano y limpio para que los niños puedan crecer en salud. Para ello no duda en darnos a conocer las cifras que se manejan en torno a este hecho y que resultan algo más que escalofriantes. Cada año fallecen en todo el mundo 1,7 millones de niños por causa de la contaminación, lo que supone que, al día, 4.657 menores pierdan la vida por esta causa.

Vivir en un ambiente insalubre les empuja a padecer enfermedades respiratorias como la neumonía, digestivas como la diarrea o aquellas otras afecciones adquiridas a través de la madre durante la gestación, enfermedades que, en la mayoría de los casos, podrían ser evitables si el pequeño se desarrollara en una atmósfera más limpia, si tuviera acceso a agua potable o a servicios sanitarios adecuados.

Los menores de cinco años los más afectados por la contaminación

La OMS ha sido la responsable de crear un informe titulado “Heredando un mundo sostenible: Atlas sobre la salud de los niños y el medio ambiente” y “No contamines mi futuro”, con ellos ha querido dar la voz de alarma ante un mundo en el que las preocupaciones económicas e intereses materiales están muy por encima de la salud y bienestar de su población, especialmente la de la infancia.

Especialmente los niños menores de cinco años son los más vulnerables ante la contaminación, precisamente porque sus órganos se encuentran en pleno desarrollo y su sistema inmunológico todavía no se ha desarrollado con total plenitud.

Niño en vertedero

Las afecciones respiratorias matan a 570 mil niños al año

Según este informe, realizado en todo el mundo, las afecciones respiratorias son las más numerosas y que mayor número de fallecimientos causa, llegando al 32 por ciento. En segundo lugar nos encontramos con las diarreas, que llegan al 22 por ciento. En tercer orden se encuentran las afecciones neonatales con un 15 por ciento; llegando al 12 por ciento en aquellas infecciones y enfermedades provocadas por parásitos.

El 26 por ciento de estos fallecimientos podrían evitarse.

Precisamente en el ambiente se encuentra la clave de muchos problemas respiratorios que sufren los pequeños, ya sea dentro de la propia casa como en el aire que respiran en el exterior, especialmente aquel que circula en las grandes ciudades. Al año, son 570 mil niños los que fallecen por este motivo, siendo la neumonía la enfermedad más habitual.

En cuanto al sistema digestivo, suelen ser las diarreas las que más muertes causan, llegando a 360 mil menores cada año. La causante es la falta de acceso al agua potable, tanto para beber como para llevar una higiene adecuada. La mayoría de estos fallecimientos se producen en los países en vías de desarrollo en los que, además, se añade otro factor clave que es el fácil acceso, por parte de los niños, a deshechos peligrosos.

Vía | Terra
Fotos | Ecología verde y Mundo olvidado

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