8 agosto 2017 Embarazo, Salud

contaminación en el embarazo

La contaminación atmosférica sigue siendo una de las asignaturas pendientes en las grandes ciudades de todo el mundo. El impacto que provoca en nuestra salud, todavía no ha dado la cara definitiva, aunque son muchos los investigadores y científicos que, preocupados por sus efectos, están intentando buscar las múltiples consecuencias que provoca vivir en una zona en la que el nivel de contaminación es elevado.

La época de la gestación es fundamental para el desarrollo del bebé. Todo aquello que realiza la madre, incluido el ambiente en el que vive, influye en su crecimiento físico y, también psíquico. Así lo demuestra un nuevo estudio, realizado entre niños españoles de distintas comunidades, en el que hemos descubierto que un embarazo rodeado de altos niveles de contaminación crea niños con problemas de atención a lo largo de la infancia.

La contaminación atmosférica y la capacidad de atención

Se trata de un estudio publicado en la revista “Environment International”, realizado por el investigador de ISGlobal, Alexis Sentís. En él se han evaluado a un total de 1.300 niños y niñas nacidos en Valencia, Sabadell, Asturias y Guipúzcoa, durante los años 2003 y 2008.

Este estudio, el primero que se centraba en el efecto de la contaminación en la capacidad de atención infantil, se inició, en cada niño, durante el periodo de la gestación hasta que los pequeños cumplieron los 4 o 5 años. En todos los periodos se fue midiendo la cantidad de NO2 al que estaba expuesta la embarazada, y posteriormente el bebé. De igual modo durante el periodo del crecimiento del bebé una vez ya había nacido.

Este estudio se fue ampliando, más tarde, con una prueba especial para los niños, llamada de rendimiento continuo, en el que se medía su capacidad de atención.

bebé y contaminación

Mayor impacto en las niñas que en los niños

Los resultados fueron especialmente reveladores, ya que se comprobó que aquellos niños que habían estado expuestos a altos niveles de NO2 durante el embarazo y a lo largo de sus primeros meses, tras el nacimiento, presentaban un retraso de casi dos meses en su capacidad de atención.

El lugar de nacimiento no era un dato revelador, ya que todos aquellos que habían recibido altos niveles de contaminación, fueran de donde fueran, presentaban las mismas características. Sin embargo, y curiosamente, se observó que la influencia en las niñas era mayor que en los niños.

Según los creadores de este estudio, es urgente y necesario tomar medidas para paliar los gravísimos efectos que provoca la contaminación en la salud de la humanidad, creando nuevas generaciones cuyas capacidades queden mermadas para siempre.

Vía | 20 minutos
Fotos | Red sustentable y Safe Connection

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