27 enero 2017 Consejos, Salud

resfriados en niños

El invierno es la época ideal para que los virus campen a sus anchas por nuestra salud. Los catarros, los constipados y los malestares en general, se hacen presentes en nuestro día a día, consiguiendo que sea, sin duda, la estación más temida y poco querida de nuestro ciclo vital.

Pero son los niños los que se llevan la peor parte. Los cambios de temperatura, el contagio entre ellos mismos o los malos hábitos, hacen que sus resfriados sean más frecuentes e, incluso, se alarguen en el tiempo como si de una herencia permanente se tratara. Evitarlos es misión imposible, especialmente si ya van a la guardería, pero podemos aplicar algunas técnicas para que, al menos, sean más leves o no tan frecuentes.

Los excesos de ropa no son buenos

La llegada del invierno, con su bajada de temperaturas, no tiene que limitar nuestra vida diaria, al menos en lo más fundamental. No podemos hacer como algunos animales que invernan en sus cuevas hasta que llegue la primavera. Así que necesitamos abrigarnos bien para salir a la calle y así protegernos del temido frío y sus poco deseables consecuencias.

Independientemente de la intuición o sentido común de cada familia, normalmente tendemos a ponernos capas y capas de abrigo para protegernos, los adultos lo notamos enseguida pero, ¿qué hacemos con nuestros niños, especialmente cuando todavía no nos hablan?

Es importante que vayan abrigados, pero cuando entremos a un lugar en el que tengamos una buena temperatura, quitarle alguna de las capas de ropa que lleve puestas. Esos cambios de temperatura son los causantes de gran parte de sus resfriados.

Bebé con un juguete

Entorno desinfectado y juguetes bien limpios

Los virus se instalan en cualquier lugar, así que es necesario que mantengamos nuestro hogar bien protegido de ellos. Si en cualquier época del año la limpieza es fundamental en nuestra vida, durante el invierno lo es mucho más. Así que nada mejor que usar un buen desinfectante, siempre adecuado para los niños y que no contenga ningún peligro, para mantener el entorno libre de “bichitos”.

Mantener la casa bien limpia y sus juguetes desinfectados puede ayudarnos a alejar a los temidos virus que causan el resfriado.

Otro sistema para mantener la casa más despejada de estos peligros es ventilarla bien. Aprovecharemos que nuestro niño está en la guardería o en otro cuarto, para abrir bien las ventanas del suyo y así arrastrar a los virus que quedan suspendidos en el aire, evitando que se impregnen en el mismo cuarto.

Los juguetes son una fuente importante de virus. Juegan con ellos con las manos y las manos van a la boca, a la nariz, a los ojos… En las guarderías, los centros de ocio o los parques, los niños comparten sus juguetes, así resulta mucho más fácil el contagio. Lavarlos y desinfectarlos a menudo puede ser una buena solución.

Manos bien lavadas y pies calientes

Tal y como hablábamos en el apartado anterior, la manos de los niños van a todos los lugares inimaginables, desde coger los objetos de otros niños, hasta moverse gateando por el suelo, así que no es extraño que las lleven plagaditas de resistentes virus. Cuando se van haciendo mayores vamos a ir enseñándoles a lavarse bien las manos, pero mientras son bebés, tendremos que estar al cuidado de mantenerlas limpias.

Otra parte de su cuerpo, muy susceptible para dar entrada a los resfriados, son los pies. Unos pies fríos son la puerta perfecta para un catarro seguro. Así que nos aseguraremos que los lleven siempre secos, con unos buenos calcetines y unos zapatos adecuados para esta época, mejor con pelito por dentro o plantillas térmicas.

Bebé paseando en invierno

No renunciar al aire libre y beber mucho líquido

Con el frío apenas nos apetece salir de casa, pero el aire libre también es bueno para despejarnos y respirar con más salud. En un ambiente cerrado la concentración de virus es mayor, por lo que el contagio es más fácil, al contrario que en el exterior.

Los líquidos son fundamentales para nuestra salud, especialmente el agua, ya que nos ayuda a disolver las mucosas y limpiar las vías respiratorias. Pero en invierno, además, los zumos de frutas con alto contenido en vitamina C resultan una medicina preventiva de los más eficaz para nuestros niños.

Fotos | Padres en pañales, Chupetes personalizados y Baby center

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *