8 diciembre 2017 Consejos, Recién Nacido

Limpiar los ojos al bebé

Suele bastante habitual que los bebés desarrollen mucha más mucosidad que los adultos. De hecho seguro que no te sonará extraño verle con los mocos colgando de la nariz incluso sin estar resfriado. Esto es debido que su sistema inmune todavía está madurando y su organismo le protege contra las infecciones creando una barrera a través de la mucosidad.

Del mismo modo que le pasa con la nariz, también sucede en los ojos, así que no nos debe extrañar que amanezca con legañas sin tener un motivo aparente. A ello también se suma que el conducto que va desde el lagrimal hasta la nariz, en los bebés, es mucho más estrecho, por lo que es normal que se produzcan ciertos atascos de lágrimas que, después, se convierten en esas desagradables sustancias de color amarillo o verde. Es necesario limpiarle los ojos pero ¿cómo hacerlo para no dañarlos?

Suero fisiológico y gasas estériles

Con la llegada del bebé son muchas las sorpresas con las que vamos a encontrarnos, especialmente si somos primerizos. Todo él nos parece de una fragilidad extrema, por lo que cualquier contacto o manipulación nos va a resultar de lo más peligroso, mucho más si se trata de órganos tan delicados como sus ojos.

Para una buena limpieza de sus ojos debemos tener a mano unos pocos elementos: suero fisiológico y gasas esterilizadas. Ambos productos se pueden comprar en la farmacia o tiendas especializadas. En el caso de encontrarnos de repente sin suero, podemos hacerlo hirviendo agua con un poquito de sal. Eso sí, antes de aplicarlo, dejar que se quede tibia.

De forma tradicional, y según las leyendas populares, se ha utilizado la manzanilla, pero en la actualidad no es recomendable ya que puede provocar alergias o dejar pequeños restos que pueden perjudicar a los ojos del bebé.

suero fisiologico

¿Cómo hacerlo?

Para limpiar los ojos del bebé con toda seguridad y sin ningún tipo de riesgo, lo mejor es seguir los siguientes pasos:

  • Lavarse las manos. Es importante que antes de ponernos a manipular sus ojitos, tengamos las manos bien limpias, así evitaremos infecciones innecesarias.
  • Boca arriba. Ahora colocamos al bebé en una superficie cómoda en posición boca arriba.
  • Suero fisiológico. El siguiente paso es poner unas gotitas del suero fisiológico en sus ojos y, en especial si las tuviera, sobre la legaña. Seguro que el bebé, ante el susto, cierra los ojos y llora, pero pronto se le pasará y los abrirá enseguida.
  • Gasta esterilizada. Doblas la gasa y se la pasas por el ojo, empezando por la parte de la nariz hacia el exterior. De hacerlo de forma contraria, pasarías la suciedad al conducto lagrimal pudiendo crearle un problema mayor.
  • Repite en el otro ojo. Del mismo modo lo haremos en el otro ojo, aunque es importante que cambiemos la gasa.

ojos del bebé

Cosas que nunca se debe hacer al limpiar los ojos del bebé

Las prisas, la falta de información o la viejas creencias, hacen que a menudo no hagamos las cosas del todo bien con nuestros bebés. Precisamente por tratarse de los ojos, es importante que seamos muy cautos, por eso hay algunas cosas que nunca deberemos hacer:

  • No utilizar algodón, toallitas húmedas o jabón.
  • Abrir a la fuerza los ojos del bebé cuando tiene las legañas secas.
  • Sin mojar las legañas no puedes quitarlas ya que le harás daño, utiliza siempre el suero o la gasa mojada en él.
  • Productos que no hayan sido recetados o aconsejados por el pediatra.
  • No uses la misma gasa en ambos ojos.

Vía | Todo ópticas
Fotos | Cuidados y caricias, Youtube y Todo bebé

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