14 abril 2012 Consejos, Desarrollo

madre e hijo
Al acercarse el niño a determinada edad, su mente también va creciendo a la par, llegando a desarrollar, cada vez con mayor insistencia, su imaginación. Esto se ve bastante reflejado en los juegos que lleva a cabo.

El niño ya está capacitado para poder desplegar su ingenio con cualquier objeto. Puede llegar a convertir una caja de zapatos o una bolsa de plástico en un invento para distraerse y divertirse,a la vez que ayuda al desarrollo de su mente. Tú debes participar con el niño en este desarrollo. Debes formar parte de sus juegos, siendo protagonista o secundario, pero siempre implicándote con él como si para tí tuviese la misma importancia. Permite que dirija toda la acción sin interponerte. Deja que sea el creador y tu su acompañante. De este modo, se sentirá más y más importante.

Otra forma de hacerle sentir importante es ante la resolución de problemas. Debes dejar que tome sus propias decisiones y su propia iniciativa a la hora de afrontar problemas. Motivarle para que no abandone. Sin esfuerzo no hay recompensa. Lo fácil no dura en el tiempo. Debe tener continuidad en ese aspecto.

Y convencerlo de que no pasa nada por pedir ayuda a la hora de resolver problemas. Habrá ocasiones en las que él solo no podrá con todo y necesitará tu apoyo. Hay que dárselo pero que entienda que no siempre estará ahí. Que debe alternar el pedir ayuda con la auto-suficiencia. De este modo seguirá cimentándose su confianza.

Está claro que los padres son parte inestimable en la adquisición de confianza por parte del niño a cualquier edad. Tened presente ese rol y no lo desperdiciéis. No hay nada mejor para un padre que verse reflejado en su hijo cuando alcance la edad adulta. Y esto sólo se consigue sembrando desde el principio.

Via | zerotothree
Foto | sxc

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  1. Bitacoras.com 14 abril 2012

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