11 agosto 2017 Recién Nacido

Síntoas frecuentes de la enfermedad

Existen algunas causas claras para saber si el bebé está o no enfermo, te invitamos seguir leyendo este artículo para conocer los detalles. En términos generales podemos decir que uno de los síntomas más frecuentes y claros es el cambio de comportamiento, si el bebé está enfermo posiblemente llorará más o mostrará un cambio en las conducta.

Existen algunos síntomas que presentan que son una señal de que deberemos llevarlos al pediatra, por ejemplo, si el pequeño tiene fiebre (para bebés de tres meses o menos), si llora de manera desconsolada, si se muestra apático, cuando sufre convulsiones, o si se le empieza a hinchar la mollera.

También deberemos estar atentos de que el bebé no se muestre aletargado, adomermecido, tenga problemas para respirar o se niega a tomar el pecho o su biberón, vomita o presenta algunos problemas para tragar.

Existen algunos síntomas que presentan que son una señal de que deberemos llevarlos al pediatra.

En el caso de los bebés recién nacidos y hasta los tres meses de vida un punto muy importante es la fiebre, será el primer y el único signo que está sufriendo una infección, que en algunos casos podría ser grave. Es importante verificar su temperatura, incluso cuando se presenta mínimamente sobre lo normal. Tengamos en cuenta que una temperatura normal es de 38 °C si se mide en el recto o 37,5ºC en el caso de que se mida en la axila.

Prestar atención a los cambios de comportamiento

Cuando vemos cambios de comportamiento en los niños podemos estar frente a una clara señal de enfermedad. Es posible que el niño llore más de lo normal o su nivel de actividad cambie. En los casos de que el niño esté despierto, se alimente como lo hace siempre o se deja calmar cuando llora no debemos preocuparnos, pero si se muestra aletargado o irritable posiblemente sea necesario llevarlo al médico. Tanto la irritabilidad como el letargo pueden ser síntomas de alguna enfermedad.

Bebés apáticos o con letargo

Tendremos que estar atentos a los signos de apatía, si duermen más de lo normal o cuando están despiertos actúan de una forma más lenta. En estos casos podremos verificar si prestan, o no, atención a los estímulos sonoros y visuales, en el caso de que no lo haga llevarlo al médico. El problema surge cuando el cambio de comportamiento se va dando de una manera lenta, en estos casos será más difícil de percibir.

En muchos casos el letargo es un síntoma de alguna infección común, por ejemplo, un resfriado. En otros casos podría ser un signo de alguna enfermedad de tipo cardíaca o en la sangre. Existen distintas causas para el letargo, pero siempre es aconsejable llevarlo al médico para que lo examine. El tratamiento que se tendrá que llevar adelante dependerá de cada niño en particular y de la enfermedad que esté provocando el letargo.

Vía | About kids health
Foto | Pixabay – TaniaVdB

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *