18 agosto 2017 General

La importancia de la fiebre

Una nueva entrada en la que te contaremos lo que debes tener en cuenta para saber si el bebé está o no enfermo. Te invitamos a leer los artículos anteriores en los que hemos tocado este tema tan interesante e importante.

El día de hoy hablaremos, en primer lugar, de las causas de la fiebre. Por lo general la fiebre es una clara señal de que el organismo se encuentra luchando contra una infección Al tener fiebre la temperatura del cuerpo se eleva generando que no puedan sobrevivir ni los virus ni las bacterias., además la fiebre activa su sistema inmune poniendo en acción a los glóbulos blancos que se encargan de combatir las infecciones.

En el caso de los bebés recién nacidos nunca se deberá intentar bajarla con medicamentos, lo correcto es llevarlo al médico. Seguramente el profesional aconsejará darle acetaminofeno, pero la dosis siempre tendrá que ser especificada por él.

En el caso de los bebés recién nacidos la fiebre es un claro ejemplo de preocupación.

Si el médico considera que se puede seguir con la alimentación normal el niño podrá continuar amamantándose o dándole su biberón. En el caso de que, además, tenga signos de deshidratación, seguramente tendrá que consumir una solución para la rehidratación oral. Siempre será necesario consultar con el médico al respecto.

Entre los signos de deshidratación más frecuentes encontramos que use menos de seis pañales al día, sequedad en su boca, ojos hundidos, fontanela hundida, piel seca.

En el caso de los bebés recién nacidos la fiebre es un claro ejemplo de preocupación, esto se debe a que cuando son tan pequeños podrán enfermarse rápidamente. O positivo es que también tienen la capacidad de responder rápidamente a los tratamientos.

Si el bebé es más grande las medidas a tomar serán diferentes, lo mismo que los síntomas. En muchos casos la fiebre es generada por los virus, en estos casos no será necesario realizar ningún tipo de tratamiento en particular, si el niño tiene más de seis meses de edad muchos profesionales considerarán no tomar nada ni hacer nada para reducir la fiebre, al menos que supere los 38,5ºC. Si el pequeño se queja de dolores y molestias es importante consultar con el médico, quien seguramente le recetará algún medicamento para que se sienta más cómodo.

En los casos que la fiebre se genere por una infección bacteriana se le recetará antibióticos.

Vía | Aboutkids health
Foto | Pixabay – Public Domain Pictures

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