3 noviembre 2017 Salud

mocos-del-bebé-5

¿Tu bebé tiene mocos y no sabes cómo limpiarle bien la nariz? Te dejamos una serie de trucos que te permitirán lograrlo, así también le ayudarás a que coma correctamente sin fatigarlo.

Confirma si son mocos

Si ves que tu hijo no respira bien lo primero que tienes que hacer es confirmar que esto se debe a los mocos porque no siempre son mocos. Y es que hay veces que ellos mismos se atragantan tomando el pecho o el biberón y se les queda un poco de leche en las vías respiratorias.

Si observas que tu hijo al respirar hace un ruido tipo “crec, crec” quizá pueda ser por la leche. Piensa que ellos no saben aspirar y se les queda el líquido hasta que se absorbe o hasta que les vuelve a la boca.

Limpia con suero fisiológico

48613945 - mother using nasal aspiration for infant, mucus suction

El mejor modo de limpiar la nariz de tu bebé es con suero fisiológico. Lo que tienes que hacer es meter la ampolla de suero fisiológico en la nariz para que entre el líquido en ella. Aunque creas lo contrario es mejor no ajustar el aerosol al orificio de la nariz para que así no entre el suero con tanta fuerza, si ejerces presión de manera excesiva harás que los mocos acaben en el oído de tu pequeño.

Para ponerlo tendrás que colocar a tu bebé costado, con la cabeza girada hacia un lado y poner así el suero en el orificio que queda arriba y luego haciendo el mismo proceso en el otro orificio. Un buen truco es calentarlo un poco previamente, lo mejor es hacer entrar el suero en la nariz gota a gota. Tras ello ponlo de lado para que le salgan los moquitos.

No uses jeringuillas en el caso de que no sepas usarlas bien porque quizá no sepas controlar bien la presión en el caso de que te decidas a usarlas tendrás que poner al bebé boca abajo para evitar que el suero no vaya por el lugar correcto.

Las peras de goma no son la mejor opción

No aspires luego con peras de goma los mocos de tu pequeño. Lo que sí es más recomendable es optar por un aspirador nasal, un aparato que cuenta con una boquilla, un tubo y un cabezal que se adapta a la nariz del bebé. Precisamnte en la zona del cabezal hay un filtro que se encarga de limitar la presión de la aspiración y retener los mocos.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *