20 diciembre 2009 Consejos, Opinión, Padres y madres

bebe comiendo

Debes tener presente que tu bebé ha vivido pegado a la mamadera en los últimos meses. Y por lo tanto ha sido una de sus grandes fuentes de placer, ya que además de cumplir la importante misión de alimentarlo le brindó consuelo. Entonces no es de extrañar que al pequeñín le cueste decirle adiós.

Cuando llega al año el chiquito ya come prácticamente de todo y lo hace ‘como los grandes’. Es decir que no sólo se debería sentar a la mesa como los demás (en su silla, eso sí) sino que además utiliza cubiertos y vasos para niños.

Obviamente que estos cubiertos no serán usados con la misma destreza que un adulto. Y que el hecho de manejar un vaso y una cuchara les resultará difícil. Pero en este año la motricidad fina ha dado un paso gigante. Hacia los nueve meses, ya podía sujetar los objetos entre el pulgar y su dedo índice con gran precisión, lo que se llama normalmente pinza digital superior. Esto le permite una gran destreza en sus movimientos.

Y del año los 18 meses, la presión será aun más eficaz. Sus dedos empiezan a trabajar de forma aislada, sus manos adquieren gran habilidad y se mueven sin problema. Resultado: ya puede comer y beber solo.

Pero este proceso se hace poco a poco. La primera conquista será la taza: es más fácil de usar (sobre todo si es de las que tienen dos asas y un sistema antivuelco). Al principio, chupará la boquilla, intentará absorber su contenido, la golpeará contra la mesa. Lo mismo ocurrirá con la cuchara, la tirará y se reirá cuando caiga al piso, la chupará y se la rastreará por toda la cara.

Lo importante no es que el pequeño coma como una persona adulta, sin mancharse y tomando toda la cantidad que nosotros queremos. Lo importante es que ensaye con los cubiertos, que pruebe y que se dé cuenta de que estos elementos sirven para comer.

Vía | Ahora Mamá

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