19 febrero 2017 Salud

Un promblema que no suele requerir tratamiento

Existen diferentes causas que provocan la criptoquidia o testículo no descendido en nuestros bebés, hoy te contaremos acerca de ellas y los tratamientos médicos que los expertos aconsejan.

Generalmente los testículos de los bebés descienden al llegar a sus 9 meses de vida, en algunos casos esto no sucede, especialmente en el caso de los bebés que tienen un nacimiento prematuro, es más raro en los pequeños que nacen a término.

Causas de la criptoquidia

En algunos pequeños los pequeños sufren de testículos retráctiles y puede suceder que los médicos no lleguen a detectar el problema, en este caso el testículo se encuentra retraído fuera del escroto como consecuencia de un reflejo muscular. En estos casos se debe saber que el problema estará resuelto antes que se alcance la pubertad y no requerirá ningún tipo de tratamiento ni intervención específica.

Generalmente los testículos de los bebés descienden al llegar a sus 9 meses de vida, en algunos casos esto no sucede.

El problema surge en el caso de los testículos que no descienden de manera natural al escroto. Al descender el testículo se puede generar una mejora en la producción de espermatozoides y se incrementará la posibilidad de tener una correcta fertilidad.

Tengamos en cuenta que en casi todos los casos no existen síntomas o dolor frente la ausencia del testículo en el escroto. Para verificar este tipo de problema los médicos realizarán un examen ya que puede poder o no tener la capacidad de sentir el testículo que no ha descendido en la pared abdominal por encima del escroto.

Tratamiento de la criptoquidia

Lo normal es que el testículo llegue a decender sin tener que realizar ningún tratamiento específico, esto sucede antes de que el bebé cumpla su primer año de vida, si esto no sucede el médico podrá proponer distintas alternativas.

En algunos casos aconsejará inyecciones de hormonas para tratar de llevar al testículo hacia el escroto. En otros casos se aconseja realizar una cirugía, llamada orquiopexia. La cirugía puede llegar a prevenir el daño a los testículos y evitar la esterilidad. En algunos casos puntuales se requiere que se extirpe al testículo que no ha descendido, una forma de prevenir complicaciones o enfermedades en un futuro.

Reiteramos que en la mayoría de los casos el problema desaparece sin que sea necesario la realización de ningún tipo de tratamiento. Recuerda llevar a tu hijo a todos los controles médicos propuestos por el profesional, así se podrá saber si, a lo largo de su desarrollo se van presentando problemas de este tipo.

Vía | Medline plus
Foto | Pixabay – Rainer Maiores

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