27 septiembre 2017 Embarazo

Un problema que requiere atencion medica

El desprendimiento de placenta es un fenómeno no muy frecuente que se puede dar en una de cada 120 mujeres embarazadas, esto genera una hemorragia provocada por rotura en los vasos sanguíneos que unen el útero con la placenta. El día de hoy nos referiremos a las causas y a los tratamientos.

Tengamos en cuenta que la placenta está unida a la pared del útero por vasos sanguíneos, cuando la placenta se desprende el problema es conocido como ‘abruptio placentae’ y se da cuando se separa la placenta de la pared uterina de manera parcial o total, antes o después del parto.

En términos generales podremos diferenciar tres grados de desprendimiento, los mismos dependerán de la gravedad. En el primer grado se generará un sangrado casi imperceptible con leves contracciones uterinas no se presenta signos de sufrimiento fetal ni se genera la presión sanguínea en la madre.

Genera una hemorragia provocada por rotura en los vasos sanguíneos que unen el útero con la placenta.

El segundo grado se relaciona a una hemorragia moderada con mayor cantidad de contracciones uterinas, en estos casos las contracciones uterinas son mayores y la frecuencia cardíaca del bebé podría demostrar que tiene cierto grado de sufrimiento.

Y, por último, encontramos un tercer grado. En este caso estamos frente a un desprendimiento total o casi total de la placenta, esto no bastante infrecuente, pero es grave. En este caso el sangrado llegará a ser intenso, las contracciones uterinas son continuas con fuerte dolor abdominal y una baja presión sanguínea en la madre, pudiendo llegar a sufrir un shock.

Ante esta situación sera necesario realizar una cesárea de urgencia con el fin de salvar la vida del bebé, el problema es si el feto no se encuentra totalmente desarrollado, en estos casos el desenlace podrá ser fatal.

Causas del desprendimiento de la placenta

Existen diferentes factores que provocarán el desprendimiento de la placenta, en muchos casos es generada después de un traumatismo directo en el útero. Además se puede dar en los casos de hipertensión, embarazo previo con desprendimiento de placenta, embarazo múltiple, anomalías o infecciones del útero, diabetes o edad avanzada (más de 40 años de edad), consumo de drogas o tabaquismo de la madre (fumadora de más de 5 cigarrillos diarios).

Se estima que el 50 por ciento de los desprendimientos de placenta se relacionan con una presión arterial alta en la gestación, este problema es conocido como preeclampsia.

Signos del desprendimiento prematuro de placenta

Dentro de los signos o síntomas encontramos un sangrado vaginal que podrá ser leve a intenso, contracciones uterinas intensas, dolor abdominal con abdomen duro, dolores de espalda, nauseas, vómitos, disminución o falta de movimiento del bebé.

Ante esta situación es necesario acudir a una consulta urgente por guardia y en el caso de ser necesario, una internación. En base a los síntomas o estudios el médico determinara que hacer en cada caso particular.

Vía | Web de consultas
Foto | Pixabay – Daniel Reche

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *