
Es totalmente normal que nuestro bebé pierda gran parte del cabello con el que nació durante sus primeros días tras el nacimiento. No debemos olvidar que la raíz todavía no está bien arraigada en el cuero cabelludo e irá fortaleciéndose a lo largo del tiempo.
Esto suele causar mucha alarma en los padres que piensan que algún fallo, especialmente, en la alimentación, tiene que haber puesto que se le cae de forma abundante. Para que te quedes más tranquila y veas que no le falta ningún tipo de vitamina y pronto podrá disfrutar de su particular “melena”, solo tienes que observar que tenga pelitos cortos, tipo pelusilla, por la zona del flequillo y las sienes.








