
Hace unos días Manzano Azul nos explicaba la historia de Halloween, cuyos orígenes, pese a la creencia popular, se encuentran en los celtas de Escocia y con posterioridad se exportó a Estados Unidos por emigrantes, sobre todo irlandeses, hacia el siglo XIX.
Pese a tratarse de una fiesta para celebrar la cosecha y el año nuevo, en la que la gente se ponía pieles de los animales sacrificados y colgaba huesos en sus casas para espantar a los espíritus (de ahí la tradición de disfrazarse)… nada o poco tienen que ver las calabazas en esta historia. Leer más







