
Ya hemos visto como realizar ejercicio físico durante el embarazo puede ser una estupenda idea para mantenernos tonificadas, con el ánimo elevado, al mismo tiempo que nos ayuda a relajar y prepararnos para el momento del parto. Pero ahora, además, se ha descubierto que es beneficioso para la salud cardiovascular de nuestro bebé.
Según los expertos, esto puede ser debido a que nuestro cuerpo produce una serie de hormonas, llamadas endorfinas, después de la realización de ejercicio. Estas hormonas traspasarían la placenta hasta llegar a nuestro bebé, causándole una sobreprotección a su corazón. Algo que, aunque sigue siendo una teoría, sí se ha podido comprobar en todas aquellas mujeres que realizan algún tipo de deporte durante la gestación, ya que el ritmo cardíaco del niño disminuía, lo que significa una mayor salud.








