20 noviembre 2011 Embarazo, Salud

Hay clínicas que rechazan a estos pacientes por falta de infraestructuras

En España en torno a un 2 por ciento de la población está infectada por el virus de la hepatitis C. Las mujeres que lo padecen y quieren quedarse embarazadas y necesitan tratamientos de fertilidad lo tienen un poco más difícil. Hay algunas clínicas que las rechazan por no tener las infraestructuras necesarias para llevar a cabo el protocolo específico con este tipo de enfermedades contagiosas.

Hay personas que presentan anticuerpos de la enfermedad lo que significa que han padecido hepatitis pero que en la mayoría de los casos ya están curadas. En estos casos según Xavier Forns, hepatólogo del Hospital Clínic, el riesgo de transmisión de la madre al hijo sería cero. Aún así hay mujeres que sólo por presentar anticuerpos son rechazadas en este tipo de tratamientos. Según un experto hepatólogo del Hospital Gregorio Marañón este rechazo se debe a que la hepatitis C todavía es una gran desconocida y se teme su contagio.

En las clínicas donde sí se aceptan a este tipo de pacientes se llevan a cabo procedimientos especiales para evitar situaciones de contagio. La extracción de los óvulos se hace separada en el tiempo de la del resto de mujeres para poder realizar una esterilización adecuada de la sala. Igualmente, aunque no se conoce ningún contagio entre embriones, los extraídos de mujeres enfermas se almacenan en sitios diferentes a los de las demás pacientes.

El embarazo no se contraindica en mujeres con hepatitis C puesto que el riesgo de transmisión al feto oscila entre el 0 y el 5 por ciento. La cantidad de virus hepático que se tenga también influye en el aumento de riesgo de contagio. Si la carga viral es mayor a un millón de copias por mililitro de sangre, el riesgo aumenta un 36 por ciento. A estas mujeres se les da la opción de recibir un tratamiento para tratar la hepatitis antes de quedarse embarazadas. La posibilidad de curación es de un cincuenta por ciento pero deben esperar seis meses para buscar el embarazo.

Si aún así, la mujer con hepatitis se queda embarazada, los médicos llevarán a cabo procedimientos para evitar el contagio tanto del personal que la trate como del feto. La amniocentesis se realiza sin atravesar la placenta, se evitan procedimientos invasivos, en la dilatación sólo se utiliza la monitorización fetal externa y se evita también la rotura de bolsa prolongada. Con todos los métodos que existen para evitar infecciones no deberían ponerse pegas en hacer realidad el sueño de ser madre.

Vía | El Mundo
Foto | Flickr-Superbez

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