27 febrero 2017 Desarrollo

Una manera de conectarse emocionalmente

La música nos aporta muchos beneficios a nuestras vidas, desde hace miles de años las personas comenzaron a ver como, gracias a ella, se podían conseguir virtudes, ya sea formativas como anímicas.

En el siglo 500 aC en en la China de Confusio y en la Grecia clásica se podía ver como la música aportaba beneficios a las personas, esto genero que muchas investigaciones se enfocaran en estudiar los fenómenos musicales y sus beneficios. La música, en especial la música clásica, es ideal para la etapa del embarazo y para el desarrollo del bebé.

Debemos salir de la idea de pensar la música como una simple combinación de tiempos y sonidos, debemos considerar su aspecto emocional, gracias a la cual podremos llegar a trasmitir sentimiento y cambiar nuestro estado de ánimo, empezar a considerarla como una importante fuente de energía y equilibrio para las personas.

Música y embarazo

Desde el comienzo del embarazo es aconsejable escuchar música, cuando el bebé ya tenga algunas semanas de gestación tendrá la capacidad de percibir algunas vibraciones sonoras, cuando ya se alcance el quinto mes de embarazo podrá escuchar los sonidos que provienen del cuerpo de la madre, su voz y las voces de las personas que están cerca, además de los sonidos del ambiente. La música los podrá calmar o, si es muy estridente, podrá excitarlos.

Cuando se esté en el último trimestre de gestación ya podrá reaccionar ante estímulos y podrá recordar sonidos. Por eso siempre insistimos en que la estimulación prenatal es muy importante para su óptimo desarrollo.

Cuando el bebé ya tenga algunas semanas de gestación ya tendrá la capacidad de percibir algunas vibraciones sonoras.

Compartir música con la madre, sabiendo que a ella también le agrada, ayudará a crear un vínculo, fortaleciendo los lazos afectivos, potenciando su sensibilidad y desarrollando su sistema nervioso.

Un punto clave que tenemos que tener presente siempre es que, si bien la estimulación prenatal siempre está relacionada con la madre, a partir de la semana 28 de gestación el bebé también podrá reconocer la voz de su padre, por eso es importante que su papá también pase tiempo cantándole y compartiendo la música que también le agrada a él.

Distintos tipos de música para niños

Puede suceder que no se sepa bien cuál es la mejor música para que los bebés escuche. Los expertos en la materia aconsejan que no solo se escuche música de cuna, se puede disfrutar otro tipo de melodías, como por ejemplo la música clásica. Distintas investigaciones realizadas al respecto por la Sociedad Acústica de América señalaron que escuchar diferentes melodías permitirá aprender, recordar y disfrutarla.

Podemos elegir canciones con letras sencillas, que nos incentiven a tener contacto físico con el bebé, canciones en donde se incluyan onomatopeyas o ruidos de animales, que sean sencillos. Las canciones tienen que tener una estructura simple y una duración corta.

Tengamos presente que los padres son los primeros educadores de los niños y que sus lazos afectivos ayudarán a que puedan elegir música para compartir, cuando los padres disfruten de algunas canciones a los niños también podrán agradarles, y al escucharla junto relacionaran esa melodía con un ambiente de cariño y amor.

Vía | Con mis hijos
Foto | Pixabay – Matuska

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