15 julio 2016 Embarazo

Beneficios del ejercicio en la gestación

Realizar ejercicio en el embarazo es muy beneficioso, siempre que la actividad esté aprobada por el médico. Puede suceder, especialmente en las madres primerizas, que sientan miedo o tengan dudas, por eso hoy te contaremos los distintos aspectos que debes saber a la hora de realizar actividad física durante la gestación.

Una investigación realizada recientemente demuestra que una mujer que realiza entre tres y cuatro veces por semana (30 y 90 minutos cada vez) de ejercicio suave y moderado (nadar, caminar, yoga, pilates) puede verse beneficiada en distintos aspectos.

Entre los beneficios se encuentra la posibilidad de tener más energía, disminuir la presión arterial, contar con niveles bajos de estrés, sufrir menos dolores en las articulaciones y extremidades. Incluso la actividad física permite reducir el riesgo de dar a luz mediante una cesárea.

Ejercitarse es positivo

Vicenzo Berghella, director de la División médica de Materno Fetal y profesor de la Universidad Thomas Jefferson University en Filadephia, señala: “La vieja creencia era que el ejercicio libera norepinefrina en el cuerpo, que es una sustancia química que puede estimular las contracciones del útero, y por lo tanto provocar un parto prematuro“.

En una investigación se analizaron a mujeres que realizaban ejercicio regular y otras que no hacían ningún tipo de ejercicio, se evaluaron aspectos como los beneficios de la actividad y el estado de salud.

Las mujeres embarazadas que no habían realizado ejercicio no presentaron problemas durante la gestación, al menos problemas que se pudieran vincular con la falta de actividad, pero tampoco manifestaron beneficios.

La actividad y la rutina que se debe llevar adelante dependerá del estado físico antes del embarazo.

Si bien no se deben hacer actividad de alto impacto o salir a correr 10 kilómetros, hacer actividad leve, moderada y tranquila es muy bueno. Es fundamental preguntarle al médico acerca de que actividad será la mejor para cada uno de los casos en particular. La actividad y la rutina que se debe llevar adelante dependerá del estado físico antes del embarazo.

Beneficios para la mamá y para el bebé

La actividad física será muy buena tanto para la mamá como para su bebé, siempre que no surjan problemas que impidan la capacidad de realizar ejercicios en la gestación.

El ejercicio permitirá que la madre se sienta mejor, aumentando la sensación de control sobre el propio cuerpo, se incrementarán los niveles de energía. Al liberarse más endorfinas la sensación será verdaderamente agradable.

Se llegará a aliviar los dolores de espalda, mejorar la postura, tonificar los músculos de la espalda, los glúteos y los muslos.

Gracias a la actividad física se puede evitar el deterioro de las articulaciones, las cuales se pueden sentir más ‘flojas’ y débiles. Recordemos que cuando se hace ejercicio se activa el líquido sinovial que actúa como lubricante.

También permite dormir mejor al aliviarse la ansiedad y el estrés.

Quienes puedan hacerlo deben evaluar la posibilidad de ejercitarse para tener el cuerpo en óptimas condiciones a la hora del nacimiento del bebé. El parto natural puede ser mucho más fácil si los músculos están más fuertes y si el corazón se encuentra fuerte y vigoroso.

Si tienes dudas siempre deberás consultar con tu médico, así podrás despejar los miedos y las incertidumbres normales sobre el tema.

Vía | TN
Foto | Flickr – Gabriel Garcia

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