6 febrero 2017 Recién Nacido, Salud

bebé prematuro y salud de joven

Los nacimientos prematuros siguen siendo uno de los graves problemas de salud dentro del mundo infantil. No cumplir el periodo estimado dentro del vientre materno, suele causar problemas de salud que, en algunos casos, son irreversibles. Afortunadamente, con el tiempo y el avance de la ciencia, se han ido minimizando las consecuencias y el nivel de éxito es especialmente positivo.

Sin embargo, desde Suecia, nos llega una nueva investigación en torno al mundo de los prematuros y sus problemas de salud, en este caso se ha comprobado que aquellos bebés que nacen entre la semana 23 y 25 de gestación, tienen 15 veces más probabilidades de padecer trastornos de salud llegados a la adolescencia.

Trastornos físicos y psíquicos crónicos al llegar a la adolescencia

Esta investigación se ha llevado a cabo en el Hospital Universitario de Umea, en Suecia, en el que se han estudiado a 134 niños de edades comprendidas entre los 10 y los 15 años. Todos ellos nacieron de forma extremadamente prematura, es decir, entre la semana 23 y 25 de gestación. Su historial médico y salud actual se comparó con la de otros 103 niños, de la misma edad, pero cuyo nacimiento se había producido al término del embarazo.

Según se puedo comprobar, y tras un meticuloso estudio entre ambos grupos, se comprobó que los adolescentes que nacieron de forma muy prematura, tenían 15 veces más probabilidades de padecer una enfermedad crónica llegada a esta edad. Estas enfermedades estaban relacionadas tanto en deficiencias físicas como mentales, por lo tanto sus visitas al médico o a terapeutas relacionados con la educación o emociones eran cinco veces mayor.

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Mayor necesidad de cuidados médicos y educacionales

Según las conclusiones totales, un 64 por ciento de los adolescentes que nacieron de forma prematura, tenían alguna limitación funcional, ya fuera física, mental o emocional, frente a sólo un 6 por ciento de los que habían nacido en su fecha. Además necesitaban, por regla general, cinco veces más de atención extra durante su crecimiento, ya fuera a nivel médico o educacional.

Según las cifras, el 60 por ciento de los adolescentes prematuros, necesitaban ayuda para hacer las más sencillas tareas cotidianas como vestirse, caminar o usar el baño. En los niños que nacieron en su tiempo, la cifra llegaba al 29 por ciento. También el 64 por ciento de estos adolescentes necesitaban ayuda periódica del médico o enfermera para llevar un control exacto sobre su salud. De igual modo sucede en los estudios o problemas psicológicos que se le van presentando a lo largo de su desarrollo.

Vía | La información
Fotos | Joven Bebé e Infosalus

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