5 julio 2012 Consejos, Ocio

Perder el miedo al agua

Ya estamos inmersos en plenas vacaciones de verano, el calor se vuelve algo más que insoportable y necesitamos buscar alivio para estas altas temperaturas. Si estamos cerca del mar, nada mejor como un buen chapuzón, el contacto con la arena y la libertad que te ofrece un horizonte plagado de agua, pero para aquellos que se encuentran más lejos, las piscinas son las reinas del verano.

Generalmente los niños agradecen los baños en la piscina, especialmente si son muy pequeños, ya que les recuerda su tiempo flotando en el vientre de mamá. Pero a medida que crecen, algunos de ellos desarrollan cierto rechazo. Si tu niño se niega a entrar en la piscina, te damos algunos consejos con los que motivarlo.

El baño debe ser una experiencia agradable y un momento de ocio y diversión, por lo tanto lo mejor es no obligarle a hacer algo a lo que se niega en redondo. Reñirle, castigarle o ridiculizarle solo va a ser un motivo más para aumentar su hostilidad. Así que vamos a cargarnos de paciencia y que sea él mismo el que vaya estableciendo su ritmo.

Ante todo debemos ofrecerle seguridad, por lo tanto en sus primeras inmersiones debe estar acompañado de un adulto. El primer paso es sentarlo en el bordillo de la piscina, que sumerja los pies y que, poco a poco, vaya adoptando esta nueva actividad como un juego. Así irá acostumbrándose a esas nuevas sensaciones.

Y es en el juego donde el niño va a cambiar su mirada temerosa por la de la diversión. Cuando entienda que la piscina es un medio de ocio y no una zona desagradable, empezará a desechar esos temores. Preparar juegos con ellos suele ser la mejor opción.

Vía | Consumer
Foto | Notibebes

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  1. Bitacoras.com 5 julio 2012

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